A Richi le vino fenomenal el descanso navideño, ya que aprovechó la interrupción de la Liga y los entrenamientos para recuperarse de la lesión que le impidió intervenir en los dos últimos partidos, ante el Hércules y el Alavés. El centrocampista madrileño contó ayer que las sensaciones que percibió en el regreso al trabajo fueron "positivas", por lo que, si no surgen contratiempos, estará "a disposición del entrenador" con vistas al encuentro con el Sevilla Atlético. Después de confirmar su alta, Richi analizó las claves del choque contra el colista de la categoría. "Entendemos que, a lo mejor, la gente piensa que podemos ganar con facilidad, porque el rival es un equipo que acumula muchísimos problemas y le está costando un mundo ganar partidos, y más fuera de casa, y está claro que la afición nos va a exigir la victoria, pero nosotros tenemos claro que esto es un juego de once futbolistas contra otros once, que hay mucha igualdad, y que para ganar tendremos que hacer las cosas bien". En este sentido, añadió que "si el partido nos sale mal, se va a decir que el equipo estaba confiado, que todo parecía muy fácil y que estábamos relajados, así que tendremos que salir a hacer lo que sabemos".