Roberto Sicilia, accionista y asesor económico del consejo del Tenerife, matizó que el aumento en un 10 por ciento de la cifra de negocios se debe al contrato con la Promotora por poco más de 500.000 euros y al aumento del precio de los abonos, y planteó que para ello la directiva no necesitó ningún "esfuerzo". Además, señaló que el resultado financiero fue negativo y que el extraordinario fue positivo, pero "un millón de euros menos positivo que el ejercicio anterior". En consecuencia, calificó la gestión como "negativa". Tras exponer su visión de las cuentas, calculó que la gestión empeoró en casi dos millones y medio de euros y apuntó que los ingresos disminuyeron en un once por ciento y que no fueron suficientes para cubrir unos gastos que aumentaron en 880.000 euros. Roberto Sicilia terminó echando en falta un proyecto y anunció que iba a votar a favor del Tenerife, porque cree en la supervivencia del club, pero aseguró que "en quien no creo es en usted, señor presidente". Por su parte, el empresario palmero le contestó afirmando que "tampoco creo en usted y prueba de ello es que me encuentro aquí, en la presidencia, con el apoyo que tengo y usted tiene sus acciones. A la hora de votar en esta Junta ya veremos quién tiene la razón". El accionista Manuel Viro (foto) compartió su preocupación por la deuda que existe a corto plazo de 18 millones de euros y la necesidad del club de devolver un préstamo de 3,5 millones de euros a CajaCanarias antes del 30 de junio. "¿Cómo se va a hacer frente a todo esto?". Miguel Concepción respondió asegurando que él también se siente "preocupado" y reveló que "ya se está negociando los aplazamientos con los bancos".