Internacional
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

Israel sigue atacando Gaza en la mayor matanza de palestinos en 41 años

La Fuerza Aérea israelí volvió a bombardear ayer Gaza. La cifra de muertos se acerca a los 300. El ataque destruyó sedes policiales y centros de entrenamiento de Hamas, así como la estación de televisión del movimiento islamista. Israel llama a 6.500 reservistas ante una eventual operación por tierra.
29/dic/08 07:28
Compartir
Edición impresa .

AGENCIAS, Gaza

La Fuerza Aérea israelí volvió a bombardear ayer Gaza, apuntando a infraestructuras del movimiento islamista Hamas, así como lanzaderas de cohetes y carreteras, en la segunda jornada de ofensiva sobre la franja que vivió el pasado sábado uno de los días más sangrientos de los 60 años del conflicto israelí-palestino.

Como consecuencia de estos ataques, se han contabilizado más de 280 muertos y unos 900 heridos, lo que supone una auténtica masacre que algunos países occidentales han considerado "desproporcionada".

Ante esta situación, el presidente palestino, Mahmud Abas, ha dicho que los islamistas "podían haber evitado" la que ha definido como "mayor matanza de palestinos en 41 años" si hubieran decidido ampliar la tregua con Israel.

Ayer, aviones israelíes bombardearon más de 40 túneles que comunican el territorio palestino con el desierto del Sinaí, en Egipto, según fuentes militares israelíes, quienes explicaron que el ataque tuvo como objetivo la Ruta Philadelphi, en la región de Rafah, donde cientos de subterráneos son utilizados para introducir en la franja suministros y armas.

Al menos 500 palestinos que escapaban del bombardeo entraron ayer a Egipto a través de agujeros en parte del muro fronterizo, según dijeron fuentes policiales.

La policía egipcia tuvo que realizar disparos al aire para intentar evitar que los palestinos de Gaza cruzaran masivamente la frontera de forma irregular.

El paso de Rafah entre Gaza y Egipto fue clausurado en junio del 2007 cuando el grupo islamista palestino Hamás tomó el control de la franja tras expulsar a las fuerzas leales al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás.

Egipto abrió el sábado el cruce de Rafah para permitir la entrada de ayuda humanitaria y la evacuación de los heridos, pero el ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Ahmed Abul Gheit, denunció ayer que Hamás no estaba permitiendo la salida de heridos hacia Egipto.

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, aseguró ayer que su Gobierno manejará la situación "con sensatez, paciencia y firmeza" hasta "alcanzar los resultados deseados", aunque advirtió que la ofensiva "puede prolongarse durante mucho tiempo". Por su parte, el ministro de Defensa, Ehud Barak, dijo que el Ejército ha desplegado en torno a Gaza a cientos de soldados de infantería y cuerpos acorazados ante una invasión terrestre, pues Israel "profundizará y ampliará su operación lo que sea necesario". Barak ya anunció que la ofensiva "no será fácil y no será breve".

El consejo de ministros israelí de ayer aprobó la llamada a filas de unos 6.500 reservistas en preparación a una eventual incursión militar terrestre en la franja de Gaza. El ataque israelí destruyó varias sedes policiales y centros de entrenamiento de Hamás, ubicadas en zonas residenciales, así como la estación de televisión del movimiento islamista, que ha continuado sus transmisiones desde un sitio desconocido. Además, una mezquita fue bombardeada por acoger "actividades terroristas", dijo un portavoz militar israelí.

La aviación militar israelí destruyó la carretera Saladino, y durante la madrugada, los F-16 israelíes bombardearon 23 objetivos, entre ellos edificios donde se reúne el Gobierno de Hamás en consejo de ministros, un almacén en Rafah y lanzaderas de cohetes, según fuentes de la seguridad palestina. Algunos medios occidentales calificaron el ataque del sábado como el más sangriento ocurrido en un sólo día desde la Guerra de los Seis Días en 1967.

El Consejo de Seguridad de la ONU, en una reunión de emergencia, pidió emprender las medidas necesarias para permitir la entrada de ayuda humanitaria en Gaza.

El movimiento islamista Hamás, que gobierna la franja de Gaza, se ha apresurado a clamar venganza. "Hamás continuará la resistencia hasta la última gota de sangre", sentenció su portavoz, Fawzi Barhoum, en declaraciones a la prensa en Gaza.

"Todos los combatientes están llamados a responder a esta carnicería israelí", aseguró por su parte la Yihad islámica.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Internacional

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: