CUÁNTO TIEMPO llevan los señores de Las Palmas presumiendo de la Casa de Colón? Ya ni se sabe. Sin embargo, como adelantábamos en nuestro comentario del viernes, la Casa de Colón es una engañifa tan grande como el famoso "gran" antepuesto a Canaria, auténtico nombre de la isla tercera. Una simple casa del siglo XVII, con los méritos que posee una construcción de este tipo, ha sido enmascarada como Casa-Museo de Colón. Se trata de una edificación con cierto interés, pues no en vano es una de las más emblemáticas de Las Palmas. Ciertamente hay otras en Tenerife y en las demás islas del Archipiélago mucho más importantes que esta casona, incluso en el supuesto de que la embaucadoramente denominada Casa de Colón tenga la antigüedad que le atribuyen sus propagandistas. Sin embargo, de ahí a manifestar que una parte de esta edificación, al parecer milagrosamente conservada, fue el lugar elegido por Cristóbal Colón para residir en Las Palmas durante el viaje del descubrimiento, media un abismo que sólo se puede saltar con la habitual osadía canariona. ¿Qué documentos tienen y en qué se basan para decir que en ese inmueble se alojó Colón con el fin de solicitar ayuda al gobernador para arreglar una de las tres carabelas, concretamente La Pinta? Que nosotros sepamos, ninguno.
SIN embargo, como también adelantábamos en nuestro comentario del viernes, existen opiniones muy autorizadas que niegan categóricamente la presencia del almirante en Las Palmas. Tal es el caso de Antonio Rumeu de Armas, erudito especializado en la historia de América y Canarias, que a lo largo de su vida acumuló numerosísimos reconocimientos dentro y fuera de España por su labor investigadora. Pensaba el profesor Rumeu de Armas ?lo repetimos una vez más, a ver si algunos terminan de enterarse? que Cristóbal Colón no fue con La Pinta a Canaria desde La Gomera, auténtica isla colombina, para que repararan esta carabela antes de cruzar el Atlántico. Tan sólo la envió para que los carpinteros de ribera hicieran los trabajos necesarios en la nave. Como tardaba en regresar, salió en su búsqueda y la encontró ya en viaje de vuelta a La Gomera, con lo cual retornó junto a ella. Esa es toda la base de esa gran mentira canariona sobre la que quieren sustentar no sólo la falsa propaganda turística para su isla, que utilizan con absoluto descaro, sino también la declaración de la zona de Vegueta y Triana como Patrimonio Mundial de la Unesco. Esta pretensión, absolutamente descabellada y sólo concebible desde las habituales ínfulas de Las Palmas, ya fue rechazada en octubre de este año. No obstante, como el canarión no suele descansar hasta conseguir sus torticeros propósitos, es intención de nuestros "hermanos" de la isla tercera volver a insistir en 2009 sobre el mismo asunto.
PENSAMOS que el Parlamento de Canarias, que representa a todos los isleños, debería poner fin de una vez por todas a estos disparates, pues junto con la apócope "gran" contribuyen a desunir a los habitantes de este Archipiélago. Una circunstancia, lo hemos repetido en múltiples ocasiones, que dificulta la consecución de nuestra soberanía, si bien eso poco le importa a los dirigentes políticos canariones, pues lo suyo es contentar a sus amos metropolitanos.
DICHAS ínfulas de los envidiosos amarillos no acaban con sus montajes de Vegueta, Triana y la Casa de Colón en la que Colón nunca estuvo. Incluimos en esta misma página la publicidad aparecida en una revista que se reparte en determinada línea aérea. De nuevo, la falsa Casa de Colón, las dunas de Maspalomas y un monte de laurisilva que no existe en Canaria; una isla calva de montes y caracterizada por la abundancia de secarrales. Nada objetamos a que presuman de dunas; las hay mucho más extensas en el Sáhara, y no suponen ningún mérito, pues nunca lo ha sido tener arena en abundancia. ¿Playas? Las tienen, no lo negamos, pero peligrosas. Prueba de ello son las numerosas personas a las que ha salvado de perecer ahogadas Manuel Sosa, afectuosamente conocido como "Sandokán". Nada menos que unas 300 en los últimos 30 años. Otras personas anónimas también han salvado a gente en diversas playas de Canaria que, como decimos, no siempre son aconsejables para el baño. Pero laurisilva, no. Como mucho, en algún jardín de invernadero, pues el clima de Canaria es del todo inadecuado para ese tipo de vegetación. No obstante, lo ponen en su propaganda.
FINALMENTE, hemos querido que en este editorial figuren también unas imágenes pertenecientes a la obra de Luis Diego Cuscoy "Los guanches. Vida y cultura del primitivo habitante de Tenerife", cuya reedición fue presentada hace unos días en el Instituto de Estudios Canarios de La Laguna. Son imágenes de un pueblo pacífico que poseía ?lo hemos dicho muchas veces? su estructura social y familiar. Una cultura aniquilada por la brutal conquista española, inicio de una colonización que se prolonga ya seis siglos. Sometimiento que debe concluir ya, pues sólo quedan doce meses para 2010; el año tope establecido por la ONU para que queden libres los países que siguen sojuzgados. ¿Puede alguien defender la españolidad de nuestras Islas viendo estas imágenes? ¿Puede un canario auténtico dormir tranquilo mientras los guanches siguen clamando justicia desde sus tumbas? ¿No inspiran compasión tantos hombres y mujeres, niños y niñas esclavizados y llevados lejos de su luminosa tierra? Admitamos todos de una vez que la mayor mentira, además del "gran" para la isla tercera, es decir que Canarias forma parte de España.
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