Que yo sepa, nada condiciona más al periodismo que el tiempo y el espacio. Son dos coordenadas complejas que no han de neutralizar la trascendencia del acontecer. Y es en esta época del año, llena de resúmenes de su trazo, en la que algunos decepcionan. Nada puede producir un efecto más insustancial que el de una síntesis que no mida el grado de cognición del mundo que sean capaces de compartir emisores y receptores.
Es tan sencillo resumir como hacer una exposición breve de los esencial de un asunto? y puede que mucho me equivoque pero, durante 2008, España ha sumado a las listas de sus asesinos al menos a setenta y tres hombres -hasta anteayer-, y no es admisible a estas alturas escuchar algo tan poco inherente como la idea de que 73 mujeres mueren por algo camuflado en la idea del crimen pasional; el del viejo periodismo de "El Caso".
Es rechazable que el compendio del año condene a la mera mención de cifras de fallecimientos a la violencia de género, y que lo haga en un listado que también reúne -en sumario- las estadísticas de los accidentes de circulación y las de drogadicción. No es un buen resumen. También en una única línea del discurso de Navidad del Rey se unifican esas? ¿"problemáticas sociales"?
Resaltan los medios lo que dicen las investigaciones. Y éstas hablan de que el periodismo perpetúa las formas de discriminación negativa de las mujeres; que quien comete el delito nunca es denominado como delincuente -siquiera en los casos confesos- y, en definitiva, que discrimina positivamente lo masculino, tanto cuando únicamente se "victimiza" a las mujeres, como cuando entre los desencadenantes del asesinato prima que la mujer lo había abandonado? o que pensaba hacerlo.
Que sepamos, hay muchos hombres dejados por sus mujeres que ni eran maltratadores ni han asesinado. También que son minoría los no maltratadores con ánimo de involucrarse activamente en solidaridad con las mujeres para señalar a los delincuentes, como mejor forma de que los que delinquen puedan sentir el repudio de los que ellos consideran sus únicos semejantes, porque los consideran sus iguales. Que yo haya aprendido, recientemente con una persona experta, la periodista Pilar López Díez, esto es más que un esencial anhelo que creo conveniente reclamar en este momento del año, propio para los deseos. Y lo hago en esta síntesis que puede que tampoco sea un buen resumen. Pero? tal vez en 2009?
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