JORNADA, Vitoria
Titular habitual y cuarto anotador del Tenerife en la campaña pasada, Óscar Pérez no estaba teniendo el mismo protagonismo en la Liga en curso, pero la baja de Richi en los dos partidos más recientes propiciaron su regreso a la titularidad y también su reencuentro con el gol. Suyo fue el remate que situó ayer al equipo insular con un 0-2 de ventaja en Mendizorroza. Al fin, el asturiano pudo brindarle una dedicatoria a su hijo recién nacido.
Por todo esto y, sobre todo, por el triunfo del Tenerife ante el Alavés, Óscar Pérez se mostró muy feliz a su salida del estadio vitoriano, justo antes de partir en coche hacia Oviedo, donde pasará las vacaciones de Navidad. Quizás por la influencia de la cercanía de las fiestas, calificó como "muy dulce" la victoria del conjunto de Oltra.
El centrocampista destacó que el Tenerife realizó "un gran esfuerzo" para superar al adversario y quedarse con un resultado que hizo "justicia", porque "dominamos casi todo el tiempo", con la excepción de "los minutos finales", en los que el Alavés "achuchó" por la obligación de tratar de evitar la derrota y actuar ante su público. El ímpetu de los locales puso en apuros a un Tenerife que quiso "sentenciar jugando a la contra" y que, en definitiva, supo "sufrir".
En el momento de contar cómo fue la jugada de su gol, relató que el balón le cayó "en los pies"y quiso "chutar a la primera, pero la pelota se me trabó y fue a la segunda cuando pude meterla". Al respecto, confesó que "necesitaba" marcar, ya que "hacía tiempo que no lo conseguía y tenía ganas de sacarse "la espina" del tanto en propia puerta que coló en la meta de Sergio Aragoneses en el anterior encuentro, ante el Hércules.
Pérez se despidió afirmando que "tenemos potencial suficiente" para estar entre los mejores.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD