EFE, París
El culebrón familiar ha estallado en casa de la única heredera del fundador del imperio L'Oreal, Liliane Bettencourt, de 86 años y mayor fortuna de Francia, quien asegura, en una entrevista que publicó un diario galo, que no quiere ver más a su hija, Françoise. "¿Qué mosca le ha picado a mi hija?", proclama la anciana, cuya fortuna se estima en unos 17.000 millones de euros (unos 23.670 millones de dólares) y a quien Françoise Bettencourt-Meyers acusa de dilapidarla con un fotógrafo, al que al parecer ha donado varios cientos de millones. "Es muy desagradable (...) es que da pena", comentó madame Bettencourt.
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