EL DÍA, S/C de Tenerife
Todos los días acude Desiré Reverón Fuentes a encender velas a los pies de la cruz de madera que se ha colocado en el Castillo de San Andrés. Todos los días pasa por el lugar. Todos los días son numerosas las personas que, incluso, paran su coche frente a un mausoleo y se santiguan para rendir homenaje a un hijo del pueblo, un joven de 34 años que murió en el transcurso de la celebración de la víspera de San Andrés. Todos los días se funde la presencia de Desiré con la ausencia de Memo y el pueblo busca una explicación, un motivo y a unos autores que se sometan a la justicia como ocurrirá en Las Palmas con otro caso similar, el de Iván Robaina. La madre, una hermana de Memo y Desiré, su novia, piden justicia y que no se olvide la trágica muerte. n El vacío de una novia.- Guillermo Cruz Cabrera, conocido por todos como Memo, contaba con 34 años cuando falleció trágicamente a los pies de uno de los símbolos de San Andrés, el Castillo. Desiré Reverón recuerda la primera vez que tuvo noticias de Memo. Fue cuando la llamó por teléfono. ?Me llamó porque él sabía que a mí me gustaba mucho la cerámica desde pequeña?. La compañera sentimental desde hacía nueve años de Memo es monitora de cerámica aborigen, amante de las costumbres ancestrales y practicante de senderismo, aficiones que la unían a Memo a la par que su amor. ?A los dos nos gustaba la historia de los guanches, las costumbres y mantener la historia viva de nuestro pueblo. Nuestra relación fue surgiendo poco a poco. Memo era una persona noble, bondadosa, muy luchadora y amante de su tierra y de su gente?, dice su compañera. n Senderista y tranquilo.- En cuanto a su pueblo, le gustaba mucho San Andrés y, ?sobre todo, la zona montañosa. Siempre solíamos ir a caminar por la zona donde había muchas cuevas con asentamientos guanches. Él conocía muchas cuevas y se llevó consigo muchos secretos e incluso de las que llegó a descubrir porque hacíamos senderismo por la zona del macizo de Anaga y alrededores. Le encantaban los animales y tenía perros, uno de ellos se llama Anaga, aunque también el caballo de su hermano. Su familia está muy mal con todo esto y, sobre todo, la información que se ha dado sobre el tema?. Memo era una persona que tenía muchos amigos y prueba de ello es que nadie recuerda en San Andrés un velatorio, un funeral y un entierro donde asistieran tantas personas. A Memo lo velaron con la bandera guanche sobre su ataúd junto a una camisa del Che Guevara, al que admiraba. En el entorno del Castillo, donde se le rinde un sentido homenaje con velas, poemas e incluso con carteles y flores, hay un pequeño cartel plastificado en el que se puede leer el juramento del mencey: ?Agoñe Yacoran- Yñat zahaña -Chaconamet-guañot-Achaman? (Juro por el hueso que aquel día te hizo grande). Desiré Reverón recuerda que ?nunca salíamos de marcha. Siempre salíamos a pasear, a almorzar o cenar. Nos gustaba compartir con los amigos, pero Memo era muy familiar?. La madrugada del día 29 al 30 de noviembre se celebraba la apertura de las bodegas y la festividad del patrón del pueblo de San Andrés. La pareja había acudido al baile junto al padre de Memo y allí se encontraron con un grupo de amigos. Era una velada tranquila que se tornó trágica poco después. Desiré Reverón, Memo y su padre acudieron al baile, pero sólo dos de los tres regresaron. La vida de un vecino de San Andrés se apagó en unos instantes y de forma sorpresiva, por ello toda la familia y amigos solicitan ?que los vecinos se impliquen para demandar justicia y que toda persona que haya visto algo o sepa lo que ocurrió la trágica madrugada se persone ante el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) que investiga el caso para poder arrojar luz a esta triste pérdida?, ya que ?pedimos que vayan a decir lo que saben a la Policía para que esto no quede en el olvido, ya que la investigación todavía está abierta y se guardará toda la confidencialidad?. n Todos por igual. Todos los familiares coinciden en que los políticos deben apoyar al pueblo canario por igual y confían en la justicia. ?Lo queremos. Ha muerto un hijo del pueblo. San Andrés llora y no descansará hasta que se haga justicia?, dicen. Sinda Cruz es la madre de Memo. En su rostro se refleja todavía el dolor por la pérdida de un hijo. Afligida y con la sensación de impotencia y de pérdida se mostró apenada por la falta de un hijo ejemplar cuyo vacío no llenará nada ni nadie. San Andrés, nuevamente, es presa del dolor y del olvido. Sinda Cabrera dice que ?mi hijo y su compañera siempre estaban juntos. Todo el día. He perdido a mi niño. Lo único que pedimos es justicia?. Desiré Reverón comenta que ?no hemos visto en el caso de Memo un apoyo político. Hay mucha diferencia entre lo que ha ocurrido y las declaraciones en Las Palmas y lo que pasó en San Andrés y eso lo comenta la gente del pueblo?, ya que tanto ella como la madre echan en falta la presencia policial en la fiesta de San Andrés. Los vecinos no consideran que San Andrés sea ya un pueblo seguro. Sinda Cabrera, madre de Memo, dice que ?sólo pido justicia y que si alguien lo vio que tenga valor y lo declare. Hoy por Guillermo y mañana por otro. El que la hizo que la pague. Yo le agradecería mucho que vayan a declarar y que el domingo (hoy) acudan a la concentración a las 12:00 porque no lo olvidaré nunca en la vida. Mataron a mi hijo. Estuvo esa noche con su padre, su pareja y su hermano tranquilo y sin molestar a nadie y cuando regresaban a casa se desviaron porque había una pelea?. Candy Cruz, hermana de Memo, comentó que ?la gente ve esto como muy lejos, pero que se den cuenta de que toca y toca cerca. Si pasó en San Andrés le puede pasar a cualquiera. Me pasó a mí por desgracia, pero que piensen que les puede tocar a ellos y que se solidaricen. A los políticos les pido que se impliquen. Todas las islas son iguales, ya sea GranCanaria, Tenerife... Los políticos no han hecho nada de nada. A los vecinos les pido que acudan a la concentración por favor, porque por desgracia hay bandidos por ahí. Cuando menos te lo esperes puede tocarle a cualquiera?. La madre echa de menos la presencia de la Unipol. ?Hace dos años habían furgones por todos sitios y este año no había nada?. n ?Creí que estaba soñando?.- Tanto Guillermo como Desiré tenían fe en la Virgen de Candelaria, pero esa noche yo ?creí que estaba soñando. Sentí un gran vacío porque éramos dos personas muy tranquilas y familiares. Teníamos nuestros proyectos de futuro y pensábamos tener hijos?. Hasta sabían que a su bebé le iban a poner un nombre guanche. ?Su familia está muy mal porque todavía no se han hecho a la idea?, dice la joven de 26 años y que llevaba nueve años viviendo con Memo, del que no se separaba sino para ir a trabajar. ?Esa noche le pedí ayuda a San Andrés para que me ayudara y lo salvara?, dijo. De hecho, la madre de Memo comentó a EL DÍA que ?es muy duro ver cómo se fue con su padre y su compañera al baile y te toquen a las cinco y media de la mañana...?. n Amante de la naturaleza.- Memo y Desiré trabajaban el barro y exponían sus obras en distintas ferias de artesanía. ?Siempre hacía torrijas para toda la familia. También le gustaba la agricultura. De hecho ayudaba a sus padres en la finca y se le daba mucho plantar. Otra de sus aficiones era exponer cerámica aborigen. Siempre leía sobre guanches, animales y de las artes marciales. Pero lo que más le gustaba era estar en casa. Amante del folclore sentía predilección por la Cantata del mencey loco. El juramento del mencey se lo enseñé yo y siempre lo estaba diciendo. Le gustaba la playa de Almáciga, pero no pescar?, dice. Memo nació en agosto de 1974 y para su compañera ?él era mi media naranja. Me siento vacía. Toda la familia de él y la mía, así como el pueblo, se han portado muy bien conmigo. Cuando paso por delante del Castillo siento rabia, impotencia y, a la vez, un recuerdo bastante amargo de esa noche?, pese a ello la joven debe pasar cada día por allí. Pero al mismo tiempo ?es un lugar de encuentro con él. Le pongo las velas, las flores... Pero siempre quedará la cruz con su nombre, se le van a poner flores y tendrá una vela encendida. Sí, lo digo convencida porque la familia lo ha hablado y será así. Si me dicen que la quite la volveré a poner. Nunca olvidaré ni se olvidará a Memo. Sigo viviendo para él?.
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