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El niño del gordo de 1953

José Carlos Martínez, un madrileño que vive y trabaja en La Laguna hace años, fue alumno del colegio de San Ildefonso y en 1953 cantó las bolas del sorteo de la Lotería de Navidad, cuando sacó el primer premio.
21/dic/08 07:36
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D. BARBUZANO, La Laguna

La Lotería de Navidad es mucho más que la compra-venta de décimos. Aparte de los días festivos de diciembre, Año Nuevo y Reyes, el día 22 llena a todos los que viven en España de la ilusión de convertirse en millonario.

Pero todo depende del número que sale de un bombo y que recoge un alumno del madrileño colegio de San Ildefonso, que se representa en una bola que, al tratarse del premio conocido como el Gordo , suelen motivar que a ese joven lo llamen el niño de la bola de la suerte.

EL DÍA ha tenido la fortuna de localizar en el Ayuntamiento de La Laguna a uno de sus funcionarios que se llama José Carlos Martínez Jiménez. Lleva la mayor parte de su vida viviendo en la ciudad de Aguere, pero nació en Madrid, fue alumno de San Ildefonso y tuvo la dicha de sacar un año la bola del Gordo de hace 55 años.

Cuando acudió a este periódico, traía en la mano una escultura que se la entregó en 1970 la Administración Nacional de Lotería que, por lo que representa, da a conocer con lo que tanto se identifica el personaje de este reportaje: el niño de la bola de la fortuna.

José Carlos Martínez tiene 67 años y nació en el Paseo de Las Delicias, en pleno Madrid, el 27 de febrero de 1941. Contó que para entrar en el Colegio de San Ildefonso en el pasado se tenía que ser hijo de padre y abuelo madrileños y huérfano. Él reunió esas condiciones y motivó que entrará en dicho centro el 1951.

En aquel entonces en el colegio sólo podían entrar 100 alumnos, pero como su padre gozaba de prestigio por ser un importante farmacéutico y se llevaba con el ministro de Asuntos Exteriores, Alberto Martín Artajo, fue posible estudiar en el importante centro. Como cada alumno tenía su número -el cero- y lo llamaron "El Ministro".

Los que eran escogidos para participar en el sorteo de la Lotería de Navidad debían poseer un buen expediente, caso de José Carlos Martínez, quien destacó: "Participar en el sorteo navideño era un gran honor y durante unos días eras importante y famoso, teniendo que hacer declaraciones incluso a la radio y a la prensa".

José Carlos Martínez participó en tres sorteos de Navidad, otros tantos del Niño y 130 normales. Sacó el premio deel Gordo en 1953, año en que, según dijo, el décimo costaba 15 pesetas y el premio era de 15.000.000 pesetas.

Cuando este joven tuvo en sus manos la bola y supo que era el primer premio, como dijo, "me temblaron las piernas y una alegría invadió todo mi cuerpo. Fue una sensación difícil de describir, pero que jamás se olvida".

José Carlos Martínez informó que en el pasado se compraban más participaciones que décimos. Recuerda que los agraciados el día que dio el primer premio, dieron una cantidad de dinero al colegio San Ildefonso y que a él le correspondieron 2.500 pesetas, que el centro se las puso en una cartilla hasta que saliera del colegio.

Otra cosa curiosa es que, en pasado, los niños de San Ildefonso salían del salón del sorteo y llevaban en un papel apuntados los primeros premios, por lo que la gente consultaba por las calles sus números y a cambio les daban caramelos y otras golosinas.

Niños de la fortuna

"En aquellos tiempos -dijo José Carlos Martínez- íbamos caminando desde el colegio, situado en la calle Alfonso VI, hasta el salón del sorteo, y recuerdo que la gente se acercaba a nosotros para que le trajeramos fortuna. Hoy es diferente, los niños van en vehículo, todo es mucho más moderno y se ha perdido el sabor tradicional del sorteo".

Cada Navidad, José Carlos Martínez revive sus días de sorteos, pero no juega mucho a la Lotería porque considera que son muchos los números que hay en el bombo y pocos los premios que salen.

En 1970, este niño de la fortuna recibió la beca como ex alumno del Colegio San Ildefonso de color morado, que se la entregó el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid, Gómez del Moral.

José Carlos Martínez es aparejador con título americano y una persona de fortuna, pues ha restaurado monumentos de Tenerife como la iglesia de La Concepción de La Laguna, no cogió el avión que le correspondía para trasladar su residencia a Tenerife y que luego se estrellara en Los Rodeo dejando 156 víctimas y ayer tocó a EL DÍA para que haya suerte.

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