Al entrar en las dependencias de los multicines Aguere los recuerdos de tiempos pasados se agolpan en la mente. El suelo de mármol, la barra a la derecha de la entrada y las cuatro salas permanecen aún en buen estado, máxime teniendo en cuenta las recientes obras de remodelación de los baños y la falta de uso de las instalaciones. En estos cuatro años Antonio Álvarez, dueño de los multicines, ha invertido unos 60.000 euros en pequeños retoques, como la remoquetación de butacas o el cambio del sistema contra incendios. El cine comenzó su actividad como sala de exhibición cinematográfica en 1972, pero no fue hasta 1987 cuando se realizó una reforma completa que dejó el inmueble como un multicine con cuatro espacios de proyección que aglutinan un total de 1.220 butacas. En la actualidad, el espacio está incluido en el ámbito del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de la ciudad.