HEMOS ENCABEZADO la página de nuestro editorial de este domingo con un bellísimo artículo de José Luis Concepción, presidente del Movimiento Patriótico Canario. Se trata, como decimos, de un texto hermoso y sentimental. Concepción, articulista habitual de EL DÍA, es un verdadero patriota; un verdadero nacionalista que siente la necesidad de liberar a su tierra. En eso se diferencia de los "nacionalistas oficiales" que engañan al ciudadano para llenarse políticamente los bolsillos. José Luis Concepción, en cambio, no ha olvidado el genocidio que sufrieron nuestros antepasados por parte de quienes vinieron desde muy lejos para arrebatarles su tierra.
Concepción ha sido también autor de numerosos libros sobre el pueblo guanche. Un pueblo que existió realmente, y cuyos miembros están reclamando justicia desde sus tumbas. Un pueblo que era dueño de su tierra, su cielo y su mar. Esa tierra, ese cielo y ese mar continúan siendo nuestros y no de España, aunque los españoles hayan usurpado y esquilmado nuestras riquezas durante seis siglos. El pueblo canario debe recuperar la soberanía de las islas que ya poseía antes de la barbarie que supuso la invasión del Archipiélago por las crueles tropas regulares y mercenarias de Castilla, con el avasallamiento y la denigración a la esclavitud de sus pacíficos habitantes. Y debe hacerlo rápido, rápido, pues se acaba el tiempo. El año 2010 está al caer, y esa es la fecha tope impuesta por la Asamblea de las Naciones Unidas para la descolonización de los territorios que siguen sometidos a potencias coloniales.
Hemos querido hacer hoy una excepción en esta página editorial, insistimos en ello, por el magnífico contenido del citado artículo de José Luis Concepción. Un contenido que justifica los motivos por los que este país debe ser libre, y las razones por las que debemos despreciar a los amantes de la españolidad, así como a los sinvergüenzas políticos que usurpan el título de nacionalistas para llenar sus arcas con el fruto del sudor del pueblo canario. Qué pena. Supone también lo escrito por Concepción un aldabonazo para que despierten los que siguen narcotizados por los barbitúricos que nos inyectan desde Madrid; esos isleños todavía incapaces de tomar conciencia de la importancia que tiene el ser dueños de nuestra tierra, y hacernos cargo de unos recursos que son inmensos. Canarias, lo repetimos una vez más, puede ser uno de los países más ricos del mundo si controla su cielo, su mar y su territorio. Su posición estratégica, única en el mundo, permitiría a sus naturales vivir de forma desahogada. Todo ello siempre que quienes nos gobiernen sean políticos decentes, con las manos y las ideas limpias, y no los que han hecho desgraciados a los isleños.
¡Reacciona, pueblo canario! No te dejes engañar más tiempo por los pérfidos españoles que, ayudados por los moradores de la tercera isla, hacen cuanto está en sus manos para mantenernos sometidos a la Metrópoli. Con el PSOE, con el PP y con una Coalición Canaria incapaz de luchar por la libertad de sus islas, es imposible que el Archipiélago llegue a ser una nación libre, con el pleno disfrute de sus riquezas presentes y futuras.
Por lo demás, a los tres puntos razonados por José Luis Concepción en su artículo debemos añadir la amenaza de Marruecos. Canarias será territorio marroquí desde que Mohamed VI lo quiera. Que nadie lo dude. Nos encontramos cerca de sus costas, estamos incluidos en su zona económica exclusiva y no somos una región autónoma de España, por mucho que se empeñe en decirlo la Constitución española. Esa anexión marroquí llegará antes o después. No dentro de unos años, como piensan los incautos; a lo peor puede ser un asunto de meses o de días. Actualmente los acontecimientos políticos se suceden a una velocidad de vértigo.
Hay, como decimos, canarios anestesiados por el aletargante veneno que desde hace seiscientos años fumigan sobre las Islas las autoridades metropolitanas. Afortunadamente, no son todos. Incluso nos atrevemos a decir que cada vez son menos. Hemos leído con sumo interés un artículo publicado en el periódico digital "El independiente de Canarias" con el título "Nuestro objetivo, la independencia". Afirma su autor, Marcos García de la Rosa, que el nacionalismo es un fenómeno inevitable, "ya que todo pueblo anhela ser libre". Señala igualmente García de la Rosa que "España en el pasado no tenía colonias ante la ONU, diciendo que lo que poseía eran provincias de ultramar, siendo estas Guinea Ecuatorial, el Sáhara Occidental y el Archipiélago Canario. Guinea se independizó, pero el Sáhara fue vendido a otro país, a Marruecos, sin ningún tipo de pesar. No dejemos que esto nos suceda a nosotros. Sólo como nación soberana y libre nos aseguramos nuestra supervivencia".
Coincidimos plenamente con los criterios de este patriota. Más aun, ¿cuánto tiempo llevamos afirmando lo mismo desde estas páginas de EL DÍA? ¿Alguien en su sano juicio piensa todavía que Canarias no es una colonia? El subterfugio de provincias de ultramar también lo empleó el Gobierno de Madrid para retener otras posesiones en África, como las citadas por Marcos García de la Rosa. Superado este ardid, la Carta Magna española nos disfraza ahora de autonomía con la misma finalidad. Vano intento, porque cada día son más los canarios que despiertan a la realidad: al fin se dan cuenta de que son vasallos de un país colonizador. Un despertar que los lleva a la decisión de convertirse en canarios auténticos; en ciudadanos de una nación libre y soberana.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. Avda. Buenos Aires 71, S/C de Tenerife. CIF: A38017844.