AGUSTÍN ARIAS, La Laguna
El Juan Ríos Tejera lucirá hoy sus mejores galas. Se juega el último partido de 2008 y la familia aurinegra quiere despedir el año con el deseo de festejar por todo lo alto la conquista de la séptima victoria liguera.
La "fiebre amarilla", siempre unida en los buenos y malos momentos, debe llenar el graderío y participar de una noche cestista muy especial, la que representa la llegada al pabellón lagunero del Papá Noel aurinegro, que, cada año, pone en escena la peña San Benito.
Además, el club se ha prodigado en conseguir la complicidad de un buen número de empresas para sortear productos, entre ellos la cesta de Navidad que Jason Detrick y Jaime Heras sostienen en sus manos (ver foto superior).
Y si el ambiente en la grada parece estar garantizado, ahora todo quedará en manos de Alejandro Martínez y, de manera especial, en sus jugadores. Del nivel de juego que desarrollen y de la intensidad que pongan sobre el parquet va a depender que la fiesta acabe en apoteosis.
Obligados a sumar
Dejando muy claro que el Lleida tiene un gran entrenador en su banquillo y que a pesar de los problemas de lesiones dispone de un buen potencial en sus filas, los aurinegros están llamados a recuperar la imagen ganadora que siempre ha caracterizado al equipo.
Es necesario bajar el culo a la pista a la hora de defender y pelear por cada balón como si fuese la última acción. También están obligados a correr la cancha como lo ha hecho siempre para acabar mirando a la canasta rival con desparpajo.
Jugadores como Iker, Detrick, Heras, Donaldson, Coego y Marrero ya saben lo que es morir matando. Sin embargo, Antonio Bustamante, Antonio Morón, Álvaro Calvo y, de manera especial, Alberto Ruiz de Galarreta, es decir, las nuevas incorporaciones, tienen que demostrar mucho más de lo que han ofrecido hasta ahora.
Lo sucedido ante el Mallorca no se puede repetir; sería el colmo.
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