EFE, Londres
El doctor iraquí Bilal Abdulla fue condenado ayer a cadena perpetua por la comisión de sendos atentados con coche-bomba en Londres y Glasgow en junio del 2007, en los que murió su cómplice, Kafeel Ahmed.
Abdulla, de 29 años, fue considerado culpable por un jurado de conspiración para asesinar y conspiración para causar explosiones.
De la pena de cadena perpetua, Abdulla deberá cumplir al menos 32 años en la cárcel, según dispuso el juez, quien al pronunciar su dictamen tildó al acusado de "extremista religioso e intolerante".
Otro acusado, el neurólogo jordano Mohammed Asha, de 28 años, fue absuelto de los mismos cargos.
Al justificar la condena, el magistrado señaló que "todas las pruebas le presentan como a un hombre muy peligroso y que supone un gran riesgo".
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