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TROMPULGA Y CHICHAPIÉ JOSÉ A. INFANTE BURGOS

El hombre y el cono

18/dic/08 07:37
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DICEN que el hombre desciende del mono. Oiga, ¿y no será que descendemos del omnipresente cono?

Ya me he referido en varias ocasiones a las obras que se desarrollan en las autopistas y a la escasa planificación y método en la señalización de las variaciones provisionales y cambios continuos, debidos a los trabajos. De buenas a primeras, sin luces a veces, se rectifican trazados en base a decisiones sobre la marcha. Ya he dicho hasta la saciedad que las cosas hay que hacerlas, por supuesto que hay que hacerlas, pero bien, con orden y concierto, aunque cuesten un poquito, un poquito más. Todo no se puede arreglar con conos.

Tres casos reales y actuales:

1. Por la calle Manuel Hermoso, de salida de Santa Cruz, en el Centro Comercial Meridiano, cola, follón, todo parado y, de repente, unos empleados con el distintivo de Meridiano salen a plena vía pública y empiezan a colocar conos por un tubo y por el completo de esa salida del centro comercial para que los coches del aparcamiento privado e interno fluyan hacia afuera, provocando el desconcierto en todos los vehículos que vienen desde La Salle saliendo de la capital.

2. Por Añaza, en Carrefour, lo mismo, empleados que aleatoriamente reciben la orden o lo deciden por su cuenta en base al colapso interno y ¡hala!, a reducir la vía de los dos carriles a uno, con el consiguiente desespero de los que circulan, sobre todo de los primeros que están viendo cómo alguien que en principio carece de autoridad cierra más el paso y los obliga a maniobras extrañas de intermitente y a que algún generoso te deje pasar al carril bueno. Ya me jodí.

3. En cualquier obra de cualquier sitio, se colocan unos conos o pivotes invadiendo las carreteras o calzadas. Colocados arbitrariamente por los empleados de las obras. Muchas veces, con uno de los operarios actuando de policía, que se pone con un palo con un circulito de "stop" dirigiendo el tráfico y en el reverso la señal azul de dirección única con la correspondiente flecha en blanco. En el otro extremo de la vía intervenida, su colega, otro empleado que cuando cuadra lo deja pasar. Con señas y lógicas, se entienden entre ellos, e indudablemente mejor así. Gracias por la consideración que los otros no tienen.

Y me pregunto yo ¿eso es legal o el ejército de Pancho Villa? ¿Se puede hacer así un cierre o desviación importante de circulación? ¿O más bien hace falta un permiso y supervisión municipal, concreto y para cada momento y ocasión?

¡Hala!, en mi casa hago un cumpleaños y coloco conos condicionando la llegada o salida de los vecinos.

Moderación y mesura. No podemos facilitar tanto el funcionamiento de los grandes y poderosos, cuando al pequeño y al mediano comercio regado por las calles de barrios, villas y pueblos de nuestras islas se les obliga a descargar mercancía doscientos metros más allá y a que ni un cliente pueda aparcar un kilómetro más acá. Como en otras cosas, la mejor parte del cono, convertido en embudo pa'ellos. Si tienen atascos porque la calle de salida o entrada esté atascada, que se atasquen como nos atascamos los demás. ¿O no?

infburg@yahoo.es

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