P.F., S/C de Tenerife
Un avión de la compañía Iberia procedente de Madrid abortó el aterrizaje por dos veces en el aeropuerto Tenerife Norte-Los Rodeos durante la tarde del pasado domingo y, finalmente, el vuelo fue desviado al aeródromo Tenerife Sur-Reina Sofía.
Dos testigos del incidente aéreo manifestaron ayer a EL DÍA que dichas maniobras fueron realizadas cuando el aparato se hallaba próximo a la cabecera de pista, a muy poca altura, mientras de fondo sonaba música de villancicos. En la primera ocasión, un portavoz de la tripulación informó de que el motivo de la interrupción de la operación fue que un avión de la empresa Binter se hallaba en medio de la pista. En cambio, en la segunda vez, la causa del aborto del aterrizaje se atribuyó a la excesiva neblina.
Fuentes autorizadas de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) informaron de que, en ambos casos, la maniobra se suspendió por "la niebla".
Sin miedo
A pesar de la situación, una de las afectadas explicó que, sorprendentemente, entre la inmensa mayoría de los pasajeros no hubo muestras de pánico.
No obstante, algún perjudicado dijo que está dispuesto a poner alguna queja formal, ya que se puso en peligro su integridad física.
Los usuarios de Iberia afectados pertenecían a un vuelo cancelado, que debía partir a las 15:00 horas de la capital española, así como a un segundo, que salió pasadas las 17:00 horas.
Tras un embarque que no fue todo lo ordenado que algunos hubieran querido, el vuelo se desarrolló con normalidad.
El traslado de los pasajeros hasta el aeródromo de Los Rodeos-Tenerife Norte por tierra se hizo en guagua, aunque con paradas previas en Añaza y Santa Cruz de Tenerife, lo que también generó protestas entre varios usuarios consultados por este periódico.
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