EL DÍA, S/C de Tenerife
El Juzgado de lo Penal número Cinco de Santa Cruz de Tenerife comenzó ayer la celebración de la vista oral contra 16 acusados presuntamente implicados en la falsificación y compra de permisos de circulación en 1998 en La Laguna.
Según consta en el escrito del Ministerio Fiscal, "dos de los acusados -que son hermanos- se pusieron de acuerdo en 1998 para facilitar a terceras personas imitaciones del permiso de conducir que les habilitara la conducción de vehículos destinados a servicio público -taxis-. Para ello colaboraba un tercer acusado que regentaba en Guaza una tienda de informática y que llegó a fotocopiar dichos documentos para entregárselos a los restantes acusados, quienes aportaban sus fotografías para confeccionar los permisos imitando los que expide la Dirección Provincial de Tráfico y que se obtienen una vez se han concluido las pruebas oficiales para obtener dicha habilitación, cosa que no hizo ninguno de los procesados".
Petición de penas.- El fiscal pide para los tres principales acusados una pena de tres años de prisión y multa de 2.160 euros al considerarlos autores de un delito continuado de falsedad en documento oficial. Por otra parte, para los otros 13 acusados pide una pena de año y medio de prisión y multa de 1.080 euros al considerarlos cooperadores necesarios de dicho delito.
"El único culpable soy yo".- La vista oral continuará hoy, aunque durante las declaraciones de los procesados celebradas a lo largo de la mañana de ayer D.M.C. se declaró culpable de todos los cargos, al tiempo que exculpaba a su hermano y al acusado de sacar las fotocopias de un permiso de conducir.
Varios de los imputados coincidieron con D.M.C. al manifestar que el hermano de éste nunca recibió dinero y que tampoco estaba al tanto de las acciones ilegales.
Uno de los inculpados manifestó que "nunca lo utilicé. Cuando me lo dio entré en mi coche y al compararlo con el mío, que era de clase B, me dije: ya nos han metido gato por liebre".
El principal acusado además comentó que "no entiendo por qué están mintiendo algunos cuando yo he reconoció que soy el único culpable".
El papel que había sido utilizado para las fotocopias era una cartulina de niño rosada. Todos sabían que los carnés eran falsos y solamente se iban a usar en la central del taxi, pero para nada más. Yo soy el culpable de todo y nadie más. Además, yo no tengo por mi profesión ningún conocido en Tráfico que me autentificara ningún permiso".
Algunos de los procesados llegó a confesar en la Sala que conducía un taxi sin permiso para ello y que todos tenían conocimiento de donde podían comprar los permisos en La Laguna y que dichos documentos se podían autentificar a través de un contacto en Tráfico.
Sin conocimiento.- El hermano del acusado que se autoinculpó negó tener conocimiento de las actividades ilícitas de éste.
Asimismo, el tercer acusado, para el que el fiscal pide una pena de tres años de prisión, manifestó que la única relación que mantiene con D.M.C. es que éste acudió a su tienda para solicitar el presupuesto de un ordenador y un escáner.
Igualmente, comentó que "sólo volví a verlo en una o dos ocasiones más. Le escaneé y le imprimí seis fotocopias de un carné de conducir, pero no le cobré nada. Él acudió solo a mi tienda. El carné que me entregó me pareció legal".
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