NO ENTIENDO lo qué quiere hacer el ayuntamiento de Los Realejos con el casco histórico del Realejo Bajo. Este año, en concreto, la iluminación de esta zona es de pena y todos dicen que es por culpa de la crisis. Hay dinero y hasta superávit, según declara el alcalde, pero la crisis que parece ser no es tan grave como la pintan, impide que el casco histórico de Los Realejos se vea mejor iluminado, o por lo menos, igual que en años anteriores.
Alegan algunos que este año los recortes son evidentes por lo comentado anteriormente, pero notamos cómo hay dinero para que algunos políticos viajen a Madrid a vender "chuflas" con la pelota de gofio en el bolsillo o un bocadillo bajo el brazo, y una manta en la mochila.
Que todo sea por el amor al terruño. Las ganas de traer turismo y de promocionar lo nuestro, que es muy poco, pero lo más importante es pasarte unos días en la capital del Reino y disfrutar a lo grande.
Pobres de aquellos que por estas fechas se las ven y se las desean en estas entrañables fechas navideñas, pero ya ven... algunos con el dinero del erario público hacen "virguerías". Unos las comparten y otros las critican.
Y, mientras notamos el maltrato que desde el consistorio se le viene dando al Realejo Bajo, la AA.VV. Las dos Palmeras parece no enterarse de sus obligaciones. Su presidente no cumple con los estatutos, pues, si lo hiciera, hubiese convocado la asamblea general ordinaria ya que su tiempo de mandato finalizó en los primeros días de diciembre, pero el chiringuito hay que mantenerlo. Nada importan los problemas que tenga este lugar, lo que sí importa es que las etiquetas no se despeguen de las botellas. Y por esa regla de tres, yo podría decir muchas cosas pero viendo la conformidad del vecindario, mejor será tener la boca callada pues como bien dice el viejo refranero, "el que calla otorga". Que sea por quien no abre la boca, porque quien esto escribe ya se ha manifestado en varias ocasiones. Otros pretenden que les saquemos las castañas del fuego para ellos no quemarse las manos.
En fin, ver para creer. Mientras tanto, el señor concejal de Personal y Patrimonio, don Miguel Ángel Regalado no sabe que la nueva escalera del kiosco del Realejo Bajo sigue encadenada y cerrada con un candado. Parece ser que entre los concejales del grupo de gobierno de CC-PSOE no se cuentan las cosas que se hacen. De lo contrario, don Miguel Ángel se hubiese enterado de que la nueva escalera está sobre el kiosco desde el pasado 16 de julio, y Vd. sin enterarse del asunto. Esto, evidentemente, certifica que el equipo de trabajo entre ambas formaciones políticas no funciona adecuadamente, o no se cuentan las cosas como grupo de gobierno y que cada uno va por diferentes caminos.
En fin, no todo lo que reluce es oro. Este año, al Realejo Bajo, al casco histórico de este municipio, le ha tocado bailar con la más fea y todos tan contentos. Es tiempo de felicitaciones, de parabienes, de buenos deseos en fechas como las presentes.
Que todos sean felices en la medida de lo posible porque la crisis les impedirá a algunos ver el turrón en la mesa, si antes no nos acordamos de todos aquellos que por estas fechas no tiene un euro ni para escupidores. Otros se van a Madrid a "vender" lo poquito que nos queda de bueno. Sólo falta saber si hay compradores
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