E. PRESS, Azpeitia
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, y el consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social, Joseba Azkarraga, arroparon ayer a todos los empresarios vascos y, en particular, a aquellos cuyas empresas participan en las obras del Tren de Alta Velocidad (TAV o AVE vasco) durante la reinauguración del Palacio de Justicia de Azpeitia, en cuya remodelación trabajó la empresa Altuna y Uría, de la que era copropietario Ignacio Uría, asesinado por ETA el pasado 3 de diciembre.
El acto de reinauguración de los Juzgados de Azpeitia estuvo centrado por el recuerdo del industrial, última víctima mortal de la banda, durante el que el consejero de Justicia aseguró que "el principal homenaje" que se puede hacer a Ignacio Uría es "dejar claro que ETA no logrará sus objetivos, ni parará el tren, ni instalará el terror entre los empresarios". "No paralizará el progreso y la construcción de este país", aseveró.
En este sentido, recordó que el Palacio de Justicia fue construido por la empresa de Altuna y Uría, "una prueba" del vínculo del empresario asesinado "con la tierra y ETA no podrá borrar eso jamás".
En el acto estuvieron presentes, además de Ibarretxe y Azkarraga, familiares de Ignacio Uría, en concreto, su hermano mayor, Imanol, así como uno de sus hijos, Igor, y dos sobrinos. Los acompañaban el gerente de Altuna y Uría, Fernando Lucas, y la directora de la Oficina de Víctimas del Gobierno vasco, Maixabel Lasa.
También asistieron el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País vasco (TSJPV), Fernando Ruiz Piñeiro; la vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para el País Vasco, Margarita Uría, y autoridades de la Administración de Justicia de Guipúzcoa.
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