F.A.F., La Laguna
El adiós del Plan Urban La Cuesta-Taco, proyecto que finalizará su ciclo el próximo 31 de diciembre después de cinco años de inversión, parece haber dejado en las principales voces de la oposición y del movimiento vecinal la sensación de que, aún reconociendo la evidente mejora que ha supuesto para dichos núcleos, todavía quedan cosas por hacer. Al menos así lo ven los portavoces del PSC y del PP, Gustavo Matos y Rafael Becerra, respectivamente, y el presidente de la Fav-Aguere, Francisco Barreto, quienes trasladaron a EL DÍA su visión al respecto.
Gustavo Matos.- El portavoz socialista recordó cómo se gestó el Plan Urban, "fruto del consenso y el diálogo de todas las fuerzas políticas, como así lo requería la Unión Europea para conceder los fondos". "A pesar de que fueran CC y PP quienes lo gestionaran en su mayor parte, nosotros nos hemos sentido siempre parte de lo que se ha conseguido con este proyecto", añadió.
Sobre los avances que ha supuesto para La Cuesta y Taco, Matos explicó que "ha servido para que mejoren sus infraestructuras, pero no puede ser que el ayuntamiento haya hecho prácticamente el mismo esfuerzo económico para fiestas que para este plan".
El edil del PSC recordó "que el punto de partido de estos barrios no era el mejor, por lo que, a pesar de la mejora, aún queda mucho por hacer". "Hay que mejorar las infraestructuras, el alumbrado, el asfaltado y los servicios públicos, una faceta ésta en la que zonas como San Matías están muy atrasadas", matizó.
El supuesto acercamiento de La Cuesta y Taco al casco de La Laguna, fruto del Plan Urban, es un hecho "relativo" para Matos, "ya que no se puede decir que se haya acabado con los problemas históricos de la zona. Cuando se diseñó el plan, ambos barrios tenían unas características y unas demandas determinadas que han seguido creciendo. Ahora lo más importante es el futuro. La Cuesta y Taco tienen que tener lo que se merecen porque son las zonas más pobladas del municipio y con más problemas urbanísticos. Son un mundo en sí mismo y como tal necesitan más autonomía social y económica".
Rafael Becerra.- Por su parte, el portavoz del PP destacó que "el Plan Urban ha reactivado la vida económica del municipio y de los que viven ahí". "Este proyecto no sólo ha servido para hacer nuevas infraestructuras y vías, sino para fomentar las ayudas a los comerciantes y dotarlos de los instrumentos para que esa zona abandone su tradicional carácter deprimido", afirmó.
Con todo, Becerra también consideró que "todavía no se puede considerar que esa zona tradicionalmente empobrecida, debilitada y marginada, término que no me gusta nada, esté totalmente fuera de ese espectro".
"En mi opinión -continuó el concejal popular- hacen falta aspectos fundamentales como el transporte público, más directo y cercano a poblaciones como San Matías. Pero también hacen falta más instalaciones de uso social y deportivo".
Y es que para el portavoz del PP, "La Cuesta y Taco son zonas que deberían seguir siendo una prioridad para el municipio".
Sin embargo, y a pesar de que para Becerra ambos núcleos "han conseguido tener su propio peso específico" en el entorno, "todavía no se han puesto al nivel del casco, pero sí es verdad que hoy se habla de ellos como puntos más cercanos; ya no son tan distantes".
"Hablar de Taco y La Cuesta era como hablar de laguneros de segunda y yo lo que quiero son laguneros del mismo nivel", concluyó.
Francisco Barreto.- El presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Aguere (Fav-Aguere), Francisco Barreto, fue más explícito en su análisis del Plan Urban. A su juicio, "este proyecto, sumado a la bonanza económica de entonces, ha sido una bendición para la zona. Se podría decir que ha habido un antes y un después en La Cuesta y Taco".
Una sensación que Barreto resume en una frase: "Hemos pasado del ostracismo y del olvido a la apetencia por presumir donde vivimos".
Sin embargo, como vecino del barrio de La Candelaria, el presidente de la Fav-Aguere fue un poco más allá y aseguró que "si nos damos por satisfechos haríamos mal porque aún resta por ayudar a los pequeños y medianos comercios (pymes)".
"Hay que generar la fuerza suficiente para que se puede relanzar la vida laboral. Estamos en una época sombría y ambos núcleos necesitan mucha ayuda y un nuevo Plan Urban. El que acaba se ha centrado en mejorar las necesidades básicas y la calidad de vida, y ahora necesitamos otro que reverdezca las pymes", finalizó Francisco Barreto.
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