D.M., S/C de Tenerife
El Comité de Empresa del Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) ha denunciado que el personal con categoría auxiliar infantil se ve obligado a administrar medicación delicada -como metadona y luminaleta- a los menores acogidos en el Centro Maternal del Cabildo tinerfeño, ubicado en el entorno del pabellón Santiago Martín.
La citada denuncia afirma que, en ocasiones, este mismo personal, no cualificado y sin conocimientos sanitarios, también ha tenido que elaborar las dosis de la medicación para las adicciones.
Aunque el sindicato precisa que esta situación de malestar de los trabajadores ya ha sido trasladada a la Gerencia del IASS, lo curioso es que el director de la Unidad de Infancia del mismo organismo, Daniel Cerezo, aseguró el pasado viernes a EL DÍA que no tenía conocimiento de esa denuncia, a la que ha tenido acceso este periódico y en la que también se precisa que los auxiliares del centro "no cuestionan la prescripción de la medicación, sino que la dirección les responsabilice de su dosificación y aplicación, por ser unos medicamentos tan delicados (para tratar adicciones), teniendo en cuenta que ellos carecen de conocimientos sanitarios".
En opinión de Daniel Cerezo, "ni los auxiliares ni los técnicos dosifican la medicación, sino que lo hacen los educadores del centro, en base a la prescripción mé-dica y dejan preparadas las jeringuillas de la metadona para que los auxiliares o el personal que esté de turno sólo tengan que ponérsela vía oral a los menores en la hora adecuada", explicó el director de la Unidad de Infancia.
Asimismo, Cerezo dijo que no entendía el motivo de la denuncia, puesto que el régimen de vida de los centros del Cabildo tinerfeño pretenden asemejarse lo más posible a cualquier hogar y, en este sentido, precisó que, por ejemplo, cuando unos padres tienen que administrar medicación delicada a sus hijos, lo hacen de la misma forma, siguiendo las instrucciones de los facultativos, pero en su casa y sin tener que llamar a ninguna persona cualificada (sanitarios) para ello.
Por este motivo, Cerezo reconoció que en el Centro Maternal se intenta llevar el mismo ritmo que el de una familia, donde administra la medicación a los menores "la persona que está de turno".
En el caso concreto del bebé que precisó metadona, guardando la confidencialidad del expediente, Cerezo afirmó que se trata de un único caso e indicó que el médico correspondiente les dijo que no hacía falta que el pequeño acudiera al hospital a recibir este delicado tratamiento, sino que podía seguir con sus dosis en el hogar infantil, aunque las revisiones se llevan a cabo en el centro hospitalario.
No obstante, el personal auxiliar recalca que no critican esta decisión facultativa, sino que tenga que ser el personal no cualificado quien lo lleve a cabo y demandan la existencia de una enfermera en ese recinto.
Por el contrario, según Cerezo, "dentro de la responsabilidad del trabajo de los auxiliares de turno se encuentra administrar la metadona, que es vía oral".
Este periódico se puso en contacto con trabajadores cercanos al caso, ajenos al sindicato, quienes aseguraron que el malestar del personal es real y que así lo han señalado a los responsables de la Gerencia y de la Presidencia del IASS, con el fin de poner remedio, pero insisten en que ha pasado más de un mes sin que el Cabildo o la Unidad de Infancia haya hecho nada al respecto.
Al alcance de cualquiera
Asimismo, como botón de muestra, las mismas fuentes manifestaron que hasta hace unas semanas, la botella de la metadona para el bebé se encontraba en una nevera, al alcance de cualquier persona, y que era responsabilidad de los auxiliares infantiles poner la dosis en la jeringuilla. Dijeron que ahora, esta delicada medicación se ha trasladado a otra zona, todavía sin estrenar, donde figuran varias dosis preparadas en la nevera.
En opinión de estas fuentes, es una imprudencia que la metadona esté tan poco vigilada y sin las medidas de seguridad que eviten que distintas personas tengan acceso a ella.
Respecto al personal cualificado, precisaron que en el Centro Maternal no existe ninguna enfermera y sólo acude una auxiliar de enfermería de lunes a viernes, durante cuatro horas al día, de 15:00 a 19:00 horas.
Alegan que si es necesario atender a menores con alguna medicación, el Cabildo debe contratar a personal sanitario, como medida de prudencia y para evitar que ocurran situaciones desagradables.
En cambio, Daniel Cerezo indicó que, en su opinión, esta denuncia tiene el objetivo de causar un mal al IASS y puso de manifiesto que los servicios jurídicos del organismo insular analizarán la denuncia del Comité de Empresa, con el fin de iniciar acciones legales, en el caso de que encontraran alguna irregularidad.
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