Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

ÁNGEL RIPOLLÉS BAUTISTA

Llega diciembre con su Navidad

14/dic/08 07:35
Compartir
Edición impresa .

CADA VEZ que llega este tiempo me planteo la cuestión de si vamos a recibirlo adecuadamente o lo vamos a recibir, como dijera el poeta, con los bolsillos llenos de bombas, y con el corazón rebosando odio.

Si observamos nuestro entorno, parece que esto es la verdad. La triste verdad. Miremos a la antigua Yugoslavia. A Somalia. Haití. Jerusalén. Y tantos y tantos países.

Y debiera ser lo contrario. Es tiempo de alegría. De solidaridad con nuestros hermanos, especialmente con los más necesitados. Con los desprotegidos. Con los más débiles. Y, desde el punto de vista de los católicos, la alegría debiera ser exultante, porque ha nacido un niño-Dios:

Nuestra salvación. Para los católicos, cristianos.

Pero no es así; hoy el mundo hace suyos los versos del poeta pagano, y se dice: "Es más hondo mi tedio y es mi fe más escasa".

Nos falta la esperanza, que como dije en otra ocasión, a fin de cuentas, es la apoyatura de nuestra vida.

Sin esperanza, la vida, nuestro vivir, el día a día, carece de sentido. Pienso que, como dijo el poeta, es tiempo de reflexión, y hay que saber que el mundo está dentro de nosotros: "El mundo resonando dentro mí".

Yupanqui dijo un día, mirando fuera de sí, mirando lo que lo rodeaba, mirando a la gente de este planeta, que ya es apenas una propiedad privada, dijo: "¿Qué nos queda a los desheredados, a los desprotegidos, a los infelices, a los que nada tienen? Sí, nos queda algo del aire que mueve los árboles y ese pozo al revés, de adentro para afuera que se llama el silencio, ayudador de todo tiempo".

Pongamos el oído en las cosas y en los hombres, y oiremos muy claramente los lamentos y los gemidos del alma humana.

Tratemos de comprender a esas cosas y a esos hombres que oímos, y preguntarles para, en su respuesta, abrir el mundo del silencio y adentrarnos en el mundo de la luz y de la claridad.

Todos servimos para muchas más cosas que las que aparentemente creemos. Hay que acercarse a los hombres y las cosas para interrogarlos con amor, con ilusión, con delicadeza, y de seguro que tendremos la respuesta.

Es tiempo de interioridad. De meditación. De alegría. De amor, que es la gigantesca palanca que mueve el mundo. Del amor para con nuestros semejantes. De solidaridad con el necesitado. Construyamos entre todos un mundo más hermoso y más habitable. Más justo.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: