Como es bien sabido, los beneficios que aporta el turismo año tras año a la economía y el desarrollo de numerosos países son enormes; además, ya nadie duda de que la industria turística ayuda a combatir la pobreza en muchos de ellos. Con la llegada del siglo XXI, el turismo coronó su propio nombre al convertirse en una de las actividades económicas más importantes del mundo. Desde el "boom" turístico de los años sesenta, la "industria vacacional" no ha parado de crecer; su expansión hoy en día ha alcanzado límites hasta hace unas décadas impensables. Ya el año pasado viajaron en todo el mundo alrededor de 902 millones de personas, un 6,6% más que en EL año 2006. Sin embargo, según la OMT -Organización Mundial del Turismo-, la actual crisis financiera está frenando el crecimiento del turismo internacional. Al parecer, el rey de las vacaciones, el descanso y las maletas, está viviendo uno de los bajones más acusados de su historia. Los expertos en el tema señalan que el crecimiento del turismo internacional a nivel mundial seguirá limitado en el 2008 a un 2%. A pesar de las malas cifras, la OMT no deja de mostrarse optimista y calcula que para el año 2020 habrá mil seiscientos millones de turistas viajando por nuestro planeta. Conforme a lo que indican algunos pronósticos, no es que en el mundo, y en general, se vaya a viajar menos, sino que se van a preferir los destinos cerca de casa, las estancias más cortas y las compañías de viajes de bajo coste; por lo menos, mientras dure la crisis. Aunque el turismo de sol y playa sigue siendo el más solicitado, las tendencias del futuro están pujando fuerte para con el turismo urbano, rural y cultural.
Hace unos días se comentaba en las noticias televisivas de por aquí arriba que debido a los precios poco populares de las vacaciones de esquí, los turistas en su mayoría se estaban decidiendo por los destinos de sol. Una noticia sin duda positiva para el archipiélago canario, ya que nuestras islas, y en concreto Tenerife, se encuentran entre los destinos elegidos para pasar unas agradables vacaciones alejadas de las gélidas temperaturas europeas.
Creo que el País Canario tiene que empezar a apostar desde ahora por un turismo de calidad y de futuro. Un turismo planificado y no masificado, pues pienso que en realidad lo que verdaderamente importa no es el número de turistas que nos visiten, sino los euros que estos gasten en nuestra tierra. Tenemos entre todos que proteger el paisaje isleño y agarrarnos bien fuerte a nuestras señas de identidad; esto unido al confort y al cálido clima con que nos ha premiado la naturaleza, son algunos de los valores más importantes que busca el turismo de calidad.
Brilla la noche bajo la luna, /
Sueña la brisa en la madrugada, /
Luces de estrellas que mece el mar, /
Siete las islas, las de mi patria. /
victoriadorta@live.be
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