El aumento poblacional que viene sufriendo el Archipiélago canario desde los años setenta es insostenible; fenómeno que comenzó a agravarse en la década siguiente con la masiva llegada de españoles y la permisividad del Gobierno de la metrópoli al libre establecimiento de europeos, incluso antes de pertenecer a la UE. En 1987, el presidente de Canarias, Fernando Fernández, animado por aquellos que esperaban impacientemente el enorme negocio de "subvenciones" y "ayudas", manifestó que lo que teníamos que hacer los canarios era prepararnos académica y profesionalmente para así poder competir. No obstante, el artista e intelectual César Manrique advertía de que podíamos convertirnos en los sirvientes de los europeos debido al bajo nivel cultural y educativo de los canarios, al tiempo que manifestaba que estábamos siendo invadidos, relacionado con el aumento de camas turísticas.
A principio de los años noventa, el presidente Jerónimo Saavedra nos incorporó a la Unión Europea sin consultarlo a los canarios, cuando este Archipiélago podía haberse quedado fuera y acogerse a un régimen similar a las Islas del Canal de La Mancha, pertenecientes al Reino Unido, o como Groenlandia, una colonia de Dinamarca que prefirió salirse de la UE porque era más rentable para sus habitantes. Al pueblo canario se le ocultó esa posibilidad y, al contrario, se nos decía que sería muy positivo para nuestra economía, ya que a Canarias sólo vendrían inversores; pues afirmaban quienes nos vendieron que a estas Islas no se desplazaría gente a trabajar porque los salarios eran inferiores. El romanticismo europeo y la negativa del Gobierno español a establecer una Ley de Residencia tendente a frenar el desmedido aumento poblacional foráneo ha constituido un hecho muy preocupante para un territorio de apenas 7.500 Km² y 2.000.000 de habitantes en 2008. Para el año 2020, Canarias podría tener 3.000.000 de habitantes y en 2030, de cuatro a cinco millones; pero de continuar a este ritmo, a mediados del presente siglo habrá una población cercana a los 10.000.000. ¿Cuándo vamos a parar? ¿Dónde está el humanismo que profesan algunos? ¿Es que los canarios, que somos uno de los pueblos más nobles del mundo, no tenemos el derecho a vivir dignamente y legar un Archipiélago sin conflictos a nuestros descendientes? Actualmente hay en Canarias 200.000 personas sin trabajo y más de 60.000 familias con ingresos miserables.
El Gobierno norteamericano no permite a sus ciudadanos el libre establecimiento en el archipiélago de Hawai, mientras que el sistema colonial español ha venido doctrinando a los canarios de tal manera que muchos ciudadanos temen pronunciarse por miedo a que los llamen racistas o xenófobos. A la sazón de un negocio muy rentable para unos pocos, como ha sido la desmedida actividad de la construcción en zonas turísticas, ha llegado a Canarias gente de todas partes del mundo, a la vez que el número de visitantes ha ido disminuyendo o es de inferior calidad debido a la masificación. ¿Tendremos que seguir construyendo autopistas, hospitales y colegios para atender principalmente la masiva llegada de foráneos? Los canarios debemos luchar para obtener un Estado con plena soberanía en el año 2010 y de este modo planificar el territorio y explotar nuestras abundantes riquezas para vivir mejor y ayudar en origen a que otros pueblos necesitados se desarrollen y que también puedan vivir dignamente. La mayoría de nuestros antepasados guanches fueron marginados y desposeídos por los conquistadores. Los actuales canarios, descendientes mayoritariamente de aquellos que padecieron las consecuencias de la destrucción de su cultura y sociedad, no debemos permitir que se repita la Historia. Después de seis siglos de colonización nos asiste el derecho a liberarnos de quienes pretenden convertir este Archipiélago en una tierra inhóspita mientras saquean lo que queda en ella, a la vez que siguen enviando profesores y funcionarios mejores remunerados que los canarios con el plus de residencia extra que les pagan para que les sea interesante desplazarse a la colonia.
* Presidente del Movimiento
Patriótico Canario
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