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Cartas al Director

13/dic/08 07:40
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La muerte de Álvaro Usía

Sabemos que podría haberse evitado la muerte de Álvaro Usía si las autoridades realmente hubieran aprobado normas para regular las condiciones de apertura y funcionamiento de discotecas y bares. Trabajo en una discoteca de Barcelona, cuyo nombre no menciono por no hacer publicidad con irregularidades en licencias de apertura; no se cumplen condiciones de ruidos ni condiciones legales de funcionamiento; no creo que el personal de seguridad esté cualificado ya que no tiene ningún diploma y no han pasado exámenes de actitud ni aptitud, además de que se permite la entrada y se ofrece alcohol y tabaco a menores.

No es la primera vez que alguien muere por palizas propinadas por porteros de discotecas. Fui a denunciarlo a la Policía y no me hicieron caso. Por favor, pido a las autoridades que faciliten las denuncias, vigilen a qué lugares de alterne dan licencia de apertura y se aseguren de su buen funcionamiento, y si es necesario, cambiar la ley o endurecer las penas que lo hagan.

Laura Rodríguez Alonso

Negocio climático

El dimitido de Greenpeace nos ha hecho un relato escalofriante de la organización. No es que no lo imagináramos, y no es que no los denunciáramos algunos desde hace años, pero ver que no estábamos equivocados me produce, a mi al menos, un infinito pesar.

Pero es que es natural. Todos estos movimientos desde siempre, se han dejado infiltrar por lo peor de cada casa en cuanto a racistas antidemócratas, sectarios y retrógrados de todo tipo. Sí, claro, ellos se llaman otras cosas mas petulantes pero también todas más falsas y engañosas.

La falta de objetividad y el apoyo político sesgado, siempre en una dirección, las criticas sólo a determinados países o gobiernos o gobernantes, sin el menos aprecio por la ecuanimidad, por la importancia y la urgencia, por asumir lo que parecen "dogmas de fe", traducido en marcos políticamente correctos. La obsesión con que el mundo malo es el americano del Norte, claro, y el bueno es el de las dictaduras, sátrapas y asesinos. Son como una Al Yazira, que lo de las lapidaciones, las ablaciones, el trato a las mujeres, y el ahorcamiento de homosexuales no es noticia ante las " horribles imágenes que producen los gorditos de Guantánamo". Criticables, sin duda, pero lejos en importancia de las de verdad urgentes.

Lo de Chernobyl los cogió con el pie cambiado -criticaremos a la URSS, decían, ayudaremos al imperialismo lloraban- y allí se dejaron la cara, la vergüenza y salió la máscara verdadera de los eco-verdes. Algunos, muchos, mortales.

Sí, la ecología incontrolada produce muertes, miles de ellas, por su histeria ecológica, se dejan de poner barreras a ríos, que cuando se desbordan producen enormes catástrofes humanas; se excluye el amianto de los edificios y cuando se queman mueren miles como en WTC; se prohiben venenos controladores a los microbios, y la malaria mata a millones; se hacen ataúdes en vez de coches con estructura, y cada accidente un muerto aunque sea a 50, porque son de papel de fumar, para ahorrar combustible y emisiones. Propongo una Ley de Ecología, con sus delitos incluidos, para los que obligan a poner en peligro a seres humanos.

El camino de mil millas empieza con un simple paso, toda piedra hace pared, y mucho ayuda quien no estorba. Sí a todo, pero que la racionalidad impere. Que no nos llenen el paisaje con molinillos infernales que sirven para alimentar una nevera , pero que valen 300.000 euros cada uno, con lo baratas que son o deberían ser -gratis incluso- las placas solares. Que con adecuar casas y edificios a la recogida de lluvia se ahorraría toda el agua que se consume en el planeta, que con la energía solar y la atómica controlada se acabarían muchas cosas. Pero aquí, tenemos que invertir miles de millones, que repercutirán en los precios de los artículos que pagaremos todos para el enriquecimiento de unos pocos, como es habitual.

Me niego a jugar a este juego injusto, donde siempre pierdo y, si juego, lo legitimo.

Lorenzo Soriano

Los Realejos: injusticia social y comercial

Quién no ha escuchado los discursos por elecciones de los señores alcaldes diciendo que gobernarán para todos por igual. Pero habría que preguntarse si en realidad se dirigen a todos, en general, o a los suyos, en particular. Y pregunto esto como consecuencia del poco interés que parecen tener por los graves perjuicios sociales y económicos por los que están atravesando los vecinos y pequeños comerciantes, San Agustín, los primeros, e ignorados en sus justas protestas, y los segundos, porque ven con verdadera frustración cómo por estas obras sus perspectivas de ventas para esta campaña de Navidad y Reyes se han venido abajo, a no ser que ocurra un milagro. Sólo piensan en las rebajas de enero para intentar sacar los géneros adquiridos para poder hacer frente a los pagos. ¿Dónde están las voces reivindicativas y de protestas, de los que se dicen defensores de los intereses comerciales de nuestros pequeños comercios? ¿Cómo es posible que nuestros gestores políticos no vean estos problemas? Un barrio donde los problemas de circulación, dificultad para peatones y oscuridad son la nota diaria predominante.

Aquí, por dignidad política, se tendrían que tomar medidas, serias y contundentes, y como sé que los Sres. Amaro y Quintero y las Sras. concejales de Comercio y Turismo, y de Urbanismo no van a dimitir, éstos deberían pedir disculpas públicamente por la gravedad de este problema, cumplir sus promesas de subvenciones a los pequeños comerciantes y contestar a los números escritos que se han registrado en la ventanilla del Ayuntamiento, con el único objeto de recibir información. Pero, por lo visto, la transparencia, continúa siendo la asignatura pendiente de la democracia en Los Realejos.

Juan Jesús Carballo González

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