Epaminondas Korkoneas, de 37 años, y su compañero Vassilis Saraliotis, de 31, los dos agentes de la Policía implicados en la muerte del menor fueron detenidos ayer para tratar de apaciguar la situación. Al primero se le acusa de homicidio involuntario y al segundo de complicidad en homicidio. El intento de dimisión -rechazado por el primer ministro, Kostas Karamanlis- del ministro del Interior, Prokopis Pavlopoulos, ni su petición de disculpas sirvieron de nada, pues las manifestaciones convocadas para protestar por la muerte del menor se convirtieron en revueltas violentas. Al cierre de esta edición, hay 24 agentes de la Policía heridos y seis personas arrestadas, cinco de ellas acusadas de robo en las tiendas que asaltaron y una sexta por posesión ilegal de arma de fuego. El balance de daños como consecuencia de las violentas protestas es desolador: 31 establecimientos comerciales, 9 entidades bancarias y 25 coches, cinco de ellos de la Policía, fueron completamente destruidos por los millares de protestantes que participaron en las revueltas sólo en Atenas.