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¿ESTÁN LOS ÁRBITROS EN CONTRA DEL TENERIFE?

La sospecha se centra en las designaciones

La mayoría de los invitados al debate de EL DÍA considera clave el hecho de que el Comité de Designación envíe árbitros de corte anticasero a los partidos del Heliodoro, todo lo contrario que sucede cuando el equipo juega fuera. De esta forma, los colegiados han privado al Tenerife de sumar diez puntos más en este primer tercio de Liga.
7/dic/08 07:22
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Media docena de injustas decisiones arbitrales han privado al Tenerife de sumar otros diez puntos en las catorce jornadas de Liga que se han disputado, que representan un tercio del calendario completo. Si los árbitros no le hubieran castigado casi cada semana, el equipo blanquiazul sería líder destacado de la competición. Tiene veinte puntos y le separan sólo cinco del tercer clasificado, que ganó en el estadio, hace siete días, valiéndose de la ayuda del colegiado Iglesias Villanueva.

La contumacia de los colegiados en contra del Tenerife genera sospechas y abre el debate sobre el origen de esta injusta situación. Para analizar el problema, EL DÍA reunió en su mesa de debate a Juan Gregorio Hernández Pérez, vocal de información del Comité Territorial Tinerfeño de árbitros (el hombre que hace los informes sobre las actuaciones de los colegiados en el estadio); Víctor García, ex árbitro de Segunda División; Juan Carlos Hernández, accionista del club; Mario Rivero, psicólogo, técnico y director deportivo de Los Ángeles de Güímar y contertulio de Radio El Día; y Óliver Landi, aficionado y miembro de la página web "Zonablanquiazul.com".

La posibilidad de que el Comité de designación de los árbitros tenga una vara de medir diferente en el caso de los encuentros que se celebran en el Heliodoro, es uno de los aspectos más debatidos. Como ejemplo de esta influencia, el ex colegiado Víctor García tiene claro que "el del Tenerife-Zaragoza no hubiera pitado con la misma actitud si este encuentro se disputa en La Romareda", opinión en la que abunda Juan Carlos Hernández: "Si el penalty a Ewerthon se comete sobre Ángel, el árbitro le hubiera dicho: chaval, levántate".

Mario Rivero considera al respecto que "todos llevamos muchos años en el fútbol y sabemos que cuando se producen situaciones de este tipo, las designaciones se varían. Ahora mismo se está diciendo muchísimo en Tenerife que el club tiene que hablar y quejarse. ¿Para qué? ¿Cuál es el objetivo? ¿Por qué se le reclama eso? La finalidad es cambiar las designaciones. Cuando le pasa al Madrid o al Barcelona, ¿no es verdad que se cambia el criterio para que la cosa no siga igual?". Rivero analiza que este problema "tiene que ver con la pérdida de imagen del Tenerife en los últimos años. Cuando eres un club respetado, los arbitrajes y las designaciones se cuidan más. Y el árbitro es mucho más cuidadoso". En tal sentido, Juan Carlos Hernández opina que "se puede entender que se favorezca a determinados clubes con más caché, pero al Tenerife le sucede que en casa le mandan un determinado tipo de árbitro y fuera le toca todo lo contrario. Las designaciones le están perjudicando y parte de la culpa está en que hay informadores que puntúan de una manera si el árbitro beneficia al equipo local y de otra si le perjudica. Saben que la valentía y la independencia tienen premio en algunos campos y que en otros tienen castigo, según los informadores". En tal sentido, Hernández lamenta que el informador del Heliodoro, que suele ser Juan Gregorio, sea "demasiado recto", de manera que los colegiados que vienen a dirigir al Tenerife saben que aquí no se les va a premiar el caserismo, como en otras partes.

Juan Carlos tiene claro que "cuando se introduce la figura del designador a dedo, está decidiendo qué árbitro, con su manera de pitar, va a cada partido", extremo éste en el que coincide Víctor García: "hay árbitros para partidos y partidos para árbitros, partiendo de la base de que el Comité tiene que saber si uno determinado tiene problemas con algún equipo. Por ejemplo, el Comité corrió un riesgo al elegir al árbitro que dirigió el Las Palmas-Tenerife, porque si le sale una jugada mal.... En líneas generales noto que los árbitros nuevos tienen un tono chulesco, y eso no pasaba antes. ¿Cómo va a venir uno corriendo desde el centro del campo (Tenerife-Zaragoza) a mostrar una tarjeta innecesaria como pasó con Sergio?", se pregunta García. Por su parte, el peñista Oliver Landi apunta otra posible causa del mal trato arbitral al club: "es muy fácil pitarle al Tenerife. ¿Qué es lo que da caché? La repercusión mediática que tenga cada equipo en ese momento. Y el Tenerife la ha perdido. Estamos muy lejos".

Los hechos, los repetidos errores con influencia clara en el resultado no dejan lugar a la duda. "A excepción del partido en Las Palmas, -recuerda Juan Carlos Hernández-, todos los árbitros han sido de un determinado perfil. Los errores en los partidos ante el Zaragoza o la Real Sociedad los puedo disculpar, pero lo que no entiendo es lo que pasó en el partido con el Levante. ¿Por qué motivo anuló el gol de Alfaro? No hay explicación. Eso es querer anular el gol. ¿Y cómo es posible que el árbitro y el asistente no vean la falta que le hacen a Luna en el segundo tanto?".

En su defensa.- Juan Gregorio Hernández es un romántico del arbitraje. Su profesionalidad en la elaboración de los informes es admirable, como lo fue su carrera como árbitro, colectivo al que defiende en esta coyuntura. "Es que se parte de un error al juzgar el arbitraje por una o dos acciones. El árbitro no es un juez, es un señor que una organización ha decidido que solucione los problemas de un litigio deportivo, en este caso. Además, está recogido que todo el mundo tiene que acatar lo que dice y eso no se cumple. Cuando la labor del árbitro es puesta en duda, no sólo por el exterior sino también por el interior (los clubes), ha perdido su función de arbitrar y no se siente cómodo, porque continuamente está siendo censurado por la parte interior, cuando sabe que ésta ha decido que él esté ahí para arbitrar". El vocal de información arbitral considera que "llevamos muchos años con esta guerra, en cuanto a tratar el arbitraje por una jugada determinada, y así no se puede, porque el arbitraje es bastante más amplio y hay que saber comprenderlo. A lo mejor es por un error nuestro, por no saber transmitir bien lo que significa arbitrar un partido". Hernández Pérez no ve "ninguna historia rara en lo que ha pasado en cuatro o cinco jugadas en contra del Tenerife". Además, recuerda que "no somos infalibles y habría que hablar también los errores hacia el otro lado, y no hace mucho, en el derby, sucedió y nadie se ha quejado. El árbitro cometió un error, anuló un tanto que posiblemente hubiese sido legal. Se está haciendo un juicio excesivamente duro".

Una de las claves.- Mario Rivero aporta una reflexión sobre la conducta desafiante y "guerrera" de los trencillas en el Estadio. "Generalmente, el árbitro está acostumbrado, desde que empieza, a pensar que si soporta la presión es bueno y si no lo hace es malo. Por ello, sale con una disposición excesiva para protegerse de eso y provoca que en ambientes fuertes actúen de esta manera. Por eso, muchos de ellos descienden cuando llegan a Primera". Y el psicólogo completa así su exposición: "a la hora de designar los árbitros se tienen en cuenta un montón de factores y se intenta dar con el punto adecuado. El problema radica en el propio árbitro, que llega a la Segunda División muy joven, con poco bagaje anterior. Eso es producto de que en todos los colegios protegen en exceso a los árbitros jóvenes y la mayoría de ellos están en una categoría distinta cada año y llegan al fútbol profesional, en el que la presión es inmensa, con poca experiencia, pero no en cuanto al conocimiento de las reglas del juego. En eso están súper preparados y también en la parte física. Pero acceden a la Segunda A con 23 o 24 años, con falta de bagaje como árbitros y muy protegidos, y cuando llegan a un estadio con 20.000 espectadores les puede la presión. He visto a los mismos árbitros que han perjudicado al Tenerife dirigir al Éibar o al Alicante y piensas que son un buenos. Ahí los ves relajados". Juan Gregorio tercia para recordar su etapa como colegiado. "Psicológicamente, cuando salto a un campo de fútbol en el que sé que hay veinte mil personas, me preparo para soportarlo, pero eso no puede llevarte a que esa supuesta valentía que tenemos que tener los árbitros se sobrepase y se convierta en chulería o en una sobreactuación, que a veces pasa". Y Juan Carlos recuerda jugadas que son demostrativas del talante desafiante que tienen los colegiado aquí con el Tenerife "la segunda tarjeta de Manolo Martínez ante el Rayo Vallecano hay que tener ganas de pitarla, porque si aplica el reglamento, probablemente la acción es merecedora de tarjeta, pero así Bernabé (el colegiado) se convirtió en un juez y no en un árbitro, porque éste tiene que saber interpretar el reglamento"

Rivero cree que, en líneas generales, "el mundo del arbitraje tiene poca capacidad de autocrítica, como le pasa a todos los colectivos. Eso nos lleva a considerar todo en función de las decisiones"; y Juan Gregorio le responde diciendo que "cada vez que un árbitro trata de reconocer un error, la sociedad se le tira encima. Es imposible que un árbitro sea sincero cuando el resto del colectivo no lo es, nadie admite un error".

Óliver Landi entiende que "no hay una mano negra contra del Tenerife, pero sí creo que arbitrarle en casa es muy fácil. La repercusión mediática que puede tener un mal arbitraje en las Islas no es la misma que en la Península", algo en lo que Juan Carlos aporta que "la repercusión la da la categoría".

El informador.- En la tarea de encontrar alguna causa clara que motive tantas actuaciones anticaseras esta temporada en el Heliodoro, Juan Carlos toma la delantera. "Hay que buscar un elemento de unión en todo esto, porque estamos de acuerdo en que no hay mano negra y estamos teniendo mala suerte con los arbitrajes. Entonces, pregunto si cabe la posibilidad de que los árbitros que vienen aquí arbitren de una determinada manera porque a lo mejor esa es la forma que le gusta al informador, y pitan así para tener más opciones de ascender de categoría", y Víctor discrepa: "yo no llego a ese extremo".

Interviene Rivero para incidir en su teoría sobre que "el colegiado de Segunda está en un proceso de no consolidación como árbitro, está en un estadio intermedio en el que la ambición es mucha. En el concepto general del mundo del arbitraje, se tiene la sensación de que si eres valiente llegas primero que si eres cobarde. Entonces, ser valiente en un ambiente con veinte mil personas puntúa, da caché", como sucedió ante el Zaragoza.

Juan Carlos insiste en aportar que este tipo de faenas se pueden deber al hecho de que "hay informadores que son muy locales y hay otros que probablemente son muy neutrales. Por ejemplo, la integridad de Juan Gregorio en Tenerife le hace que puntúe lo que ve, pero hay otros que si ven que se perjudica a su equipo (el de casa), puntúan más bajo". Mario toma la palabra para discrepar, porque "lo mismo que un futbolista no piensa en el campo si le han pagado o no, un árbitro tampoco piensa quién es el informador cuando está pitando", pero Juan Carlos aclara que no está de acuerdo, pues "el árbitro responde a todos los parámetros que afectan a su labor", aunque Mario Rivero lo ve de otra manera "no es un problema de quién informe, sino de la predisposición interna del árbitro". En ese momento, Juan Gregorio aporta una lectura interesante de la actitud del colegiado Villanueva Iglesias hace siete días en el Heliodoro en el controvertido encuentro ante el Zaragoza, que él mismo decidió con sus errores. "No hace falta hacer teatro para demostrar que eres valiente. El penalty a favor del Zaragoza se pita sin ningún gesto teatral. Ir corriendo a señalar el punto no quiere decir que un penalty sea más claro. De hecho, ¿cuál es el error en la primera tarjeta a Sergio? Cuando un árbitro recorre treinta metros siendo tan poco discreto, debe de amonestar inmediatamente. El error no está en haberlo amonestado, sino en ponerse con el dedo a hacerle indicaciones y alejarse dirigiéndole la mirada. Ahí, el árbitro necesitaba demostrar que él era quien mandaba. Eso no quiere decir que esté acertado, pero lo necesitaba".

El debate sella la conclusión de que al Tenerife le designan árbitros severos, anticaseros, que le masacran. El colofón de Víctor García es esclarecedor: "Ahora estoy fuera del arbitraje y veo cosas que ni pensaba. Antes defendía lo indefendible y ya no lo hago". Habla la experiencia.

Texto: Ventura González y Julio Ruiz Fotos: Montse Santos

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