G. MAESTRE, S/C de Tenerife
El pasado 15 de septiembre el Ayuntamiento del municipio herreño de El Pinar cumplió su primer año de vida. Con poco más de 1.900 vecinos puede presumir de ser el municipio de más reciente creación de Canarias, pero también uno de los pocos inmunes a la crisis económica. Justamente ahora que las corporaciones locales alertan de la merma de sus fondos y del oscuro futuro que se prevé para 2009, en el Ayuntamiento de El Pinar el próximo año es el de la consolidación, el de la ilusión y el del crecimiento.
"Nosotros nunca hemos tenido ningún dinero propio, ningún dinero para gastar en lo que necesitábamos realmente para el pueblo, así que con tener algo, por poco que sea, se nos hace mucho", asegura Virgilio Fernández como presidente de la Comisión Gestora que dirigirá el municipio hasta la convocatoria de las próximas elecciones locales.
"Nuestro primer presupuesto -explica Fernández- fue de casi dos millones de euros gracias a las subvenciones y dotaciones estatales y autonómicas, y para el próximo año será prácticamente igual. Lo que para muchos es poco para nosotros es suficiente", y añade que "además tenemos muy claro que no queremos endeudarnos. Vamos a hacer sólo aquellas cosas que se puedan hacer con el dinero que tengamos en mano y si en vez de asfaltar tres calles tenemos que asfaltar una, lo haremos en la que más falta haga".
Y es que una de las ventajas de ser un ayuntamiento de reciente creación es que no arrastra deudas y todas las empresas quieren trabajar con él haciendo las mejores ofertas posibles.
"Hasta hace poco más de un año los vecinos de El Pinar nos sentíamos ciudadanos de segunda. Sabíamos que al Ayuntamiento de La Frontera se le daba dinero para destinarlo aquí pero no llegaba, o no en su totalidad. Ahora somos nosotros los que lo administramos y sabemos mejor que nadie por dónde empezar, y ahí está la cocina del colegio completamente restaurada o los parques infantiles y los futuros centros médicos y el tanatorio, por no hablar de las ayudas económicas a las familias más desfavorecidas", dice contundente el responsable máximo del nuevo municipio.
Y es que en estos comienzos la colaboración y la buena voluntad del resto de las instituciones y de sus profesionales está resultado vital, ya que importantes carencias se cubren con ingenio y cordialidad. Este es el caso de secretario del Ayuntamiento de El Pinar que, ante la imposibilidad de encontrar uno en tan poco espacio de tiempo y que conociera las particularidad herreñas, no es otro que el de la capital, Valverde. "Está haciendo una muy buena labor y nos facilita mucho el trabajo a la Comisión Gestora por sus conocimientos; no obstante, ya hay que ir pensando en sacar a concurso esta plaza porque no puede seguir haciendo este doble trabajo por mucho tiempo", comenta el presidente.
Otro ejemplo similar es la colaboración de los técnicos del Cabildo, ya que "cuando se nos presenta alguna cuestión que desconocemos o en la que tenemos dudas, llamamos a lo técnicos insulares y nos ayudan a resolverlo. Es fundamental la buena colaboración entre las instituciones y lo cierto es que no sólo nos están ayudando desde el Cabildo, sino también desde los otros dos ayuntamientos", señala Fernández.
En este sentido, parece que prima la eficacia sobre las viejas rencillas, tal y como lo demuestra la plantilla de funcionarios, ya que con la segregación de El Pinar del municipio de La Frontera, inmediatamente se le transfirieron todos los empleados de la función pública que les correspondían por el número de habitantes. No obstante, también se han adjudicado ya otras tantas plazas.
Consistorio a medias
En total, el ayuntamiento cuenta en la actualidad con cerca de 30 empleados. "Con este número de trabajadores estamos perfectamente capacitados para dar respuestas a las prioridades del municipio y sólo echamos en falta cubrir puestos como el de Agente de Desarrollo Local, que se conseguirá en breve", insiste Virgilio.
Pero El Pinar necesita ahora de nuevas instalaciones ya que, por contar, ni siquiera cuenta con una auténtica Casa Consistorial.
"Es cierto que tenemos muchas cosas a nuestro favor para saber lidiar esta crisis, pero como nuevo ayuntamiento tenemos otras contrariedades como la creación de las oficinas e instalaciones municipales. Hasta ahora estábamos en las dependencias que el Ayuntamiento de La Frontera tenía en el pueblo, pero ya está lista la primera fase de la obra que ha transformado la planta baja del centro cultural en un centro para los servicios municipales más necesarios", dice Virgilio Fernández.
No cabe duda, El Pinar es diferente, y como muestra, otro botón: mientras en toda España los alcaldes se quejan del poco dinero que se les está dando para hacer frente a la crisis, los piñeros se muestran ajenos a todo y se centran en lo que ya tienen, así que no es de extrañar que reciban los 336.000 euros que les corresponden del fondo de inversión local como dinero caído del cielo porque "estábamos trabajando sin contar con él".
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