Todo país tiene el irrenunciable derecho a defender su idiosincrasia y bienestar social, y más aún su integridad, especialmente si existen riesgos inminentes que indiquen inequívocamente que su supervivencia está en peligro. Y cuando los gobernantes no cumplen con sus ineludibles obligaciones, por conveniencia o irresponsabilidad, deben ser los ciudadanos de ese país los que tomen conciencia para no desaparecer como pueblo. Tres son las razones fundamentales para que el Archipiélago canario se convierta en un Estado soberano: el peligro de ser absorbido por Marruecos, la sobrepoblación y la colonización euro-española.
Desde hace varias décadas, algunos políticos que han representado a Canarias vienen hablando acerca de la necesidad de delimitar las aguas que rodean estas Islas, empleando falsos argumentos; pues para que el Archipiélago canario pueda tener fronteras, según el Derecho Marítimo, necesita ser reconocido como Estado libre y soberano en la ONU. Así, no sólo dejaría de estar dividido por las aguas internacionales que rodean a cada una de las islas sino que también dejaría de estar dentro de la zona exclusiva de aguas marroquíes, y sin peligro alguno a que este Archipiélago pueda ser absorbido una vez que haya sido reconocido como Estado. Los gobernantes españoles y canarios son conscientes de esta realidad y no han querido reconocer públicamente el peligro que conlleva continuar en la situación actual.
España abandonó el Sahara Occidental en 1975 sin descolonizarse de ese territorio, lo que ha supuesto una constante preocupación para los canarios por diversos factores. Cada una de las Islas están actualmente rodeadas por una franja de doce millas de aguas jurisdiccionales españolas, mientras que el resto de la superficie marítima son aguas internacionales, a la vez que están dentro de la zona económica exclusiva de Marruecos, a excepción de La Palma y El Hierro. Al estar el Archipiélago canario en esta situación geográfica, el reino marroquí puede incorporarlo a su soberanía si lo reclamara ante las Naciones Unidas, salvo que España se anticipe a descolonizarlo para que los canarios podamos tener una nación internacionalmente reconocida. Pudiendo los marroquíes pescar y explotar todos los recursos marinos que están dentro de su zona exclusiva no lo hacen. ¿Por qué? Aparte del conflicto que mantienen con el Sahara, con la permisividad de España que todavía ostenta la soberanía de esta antigua colonia africana, existen grandes intereses económicos principalmente relacionados con una enorme bolsa de petróleo que se extiende desde Canarias hasta Marruecos.
España siempre terminó muy mal en todas sus colonias. A finales del siglo XIX, Cuba, Puerto Rico y Filipinas pasaron a ser ocupadas por los Estados Unidos de América, pues no existía el organismo internacional de la ONU para su protección. Con respecto a Canarias, la colonia más antigua del mundo, el Gobierno español debería seguir el buen ejemplo de los británicos con sus últimas posesiones, entre ellas Malta, y dar el paso necesario ante las Naciones Unidas según la forzosa Resolución 1.514. De esta manera el futuro Estado canario y el español podrán mantener unas buenas relaciones comerciales y culturales siendo lo más importante la deseada seguridad para este Archipiélago, para no desaparecer como pueblo. Obtenido el status de nación soberana, Canarias tendrá fronteras con su propia zona económica exclusiva de 200 millas y el cincuenta por ciento del banco sahariano, y además podrá establecer las mejores relaciones posibles con nuestros vecinos marroquíes. Los canarios no podemos continuar con la enorme inseguridad existente, ya que no sólo no tenemos fronteras sino que carecemos de competencias para controlar los puertos y aeropuertos. Tenemos el derecho a volver a ser libres como nuestros antepasados guanches; el derecho a vivir en paz, explotar nuestras inmensas riquezas y progresar económicamente.
* Presidente del Movimiento
Patriótico Canario
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD