Sociedad
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JUEVES, 4 DE DICIEMBRE DE 2008

La mala nutrición pone en peligro el desarrollo emocional de los niños

Un estudio elaborado por profesionales de Atención Primaria revela que la mitad de la población infantil española come mal y que un 90% no hace el suficiente ejercicio físico. Entre el 16% que presenta sobrepeso u obesidad se observan a menudo alteraciones psicológicas y trastornos de la conducta alimentaria.

EFE, Madrid

El desarrollo emocional y psicológico de los niños españoles está en riesgo porque la mitad de la población infantil de este país come mal y cerca del 90% presenta un índice de actividad física muy bajo. Así lo demuestra un estudio realizado por pediatras de Atención Primaria en el que han participado más de cuatrocientos pacientes de entre cuatro y catorce años, y donde, por primera vez, se han constatado deficiencias psicológicas asociadas a los malos hábitos nutricionales.

Entre los niños que sufren sobrepeso y obesidad -un 16%- se ha observado una correlación del doble de casos de alteraciones psicológicas, tales como ansiedad y depresión, con el consiguiente peligro de padecer trastornos de conducta alimentaria como la bulimia y la anorexia.

El doctor Lluis Serra, uno de los autores del análisis y director del Centro de Investigación en Nutrición Comunitaria del Parque Científico de la Universidad de Barcelona, ha destacado que esta tendencia se ha detectado en el 20% de los niños con sobrepeso frente a entre un 10% y un 12% de los que tienen un índice apropiado de masa corporal.

Los datos del test nutricional aplicado en el informe reflejan que los pequeños con problemas de peso tienen una puntuación más baja y presentan ciertas anomalías en el análisis psicológico, en el que se evalúan aspectos como la motricidad y el desarrollo cognitivo y lingüístico, junto con las relaciones sociales y afectivas.

Preocupaciones

Según el doctor Francisco Rodríguez, profesor de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, los menores con más preocupaciones y que presentan un rango de ansiedad elevado tienen peor nivel nutricional.

Rodríguez ha argumentado que la alimentación modifica las emociones del individuo, así como su estado de ánimo. Por esta razón, el abuso de la comida o el autocontrol excesivo reflejan trastornos de la conducta.

Hasta un 50% de los pequeños españoles se encuentra en un nivel medio o bajo de nutrición y tan sólo de un 20% de ellos se puede decir que sus costumbres en este ámbito son muy buenas.

De hecho, en torno a un 10% de los niños confiesa que es habitual en su dieta la denominada "comida rápida" y la mitad de los menores no ingiere verdura ni siquiera una vez al día.

Javier Aranceta, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, ha esgrimido que el 8% de los niños no desayuna, lo que deriva en "sospechas de retraso" en áreas tan importantes como la motricidad y la socialización, junto con su rendimiento físico e intelectual.

Cereales, lácteos y fruta serían la elección correcta, pero el 20% de la población infantil desayuna habitualmente bollería industrial y el 73% tan sólo consume galletas, pan y, en algunos casos, cereales.

Los expertos han achacado gran parte de esta situación preocupante a que los españoles están olvidando que la alimentación es un "acto social", acechados por las muchas presiones del trabajo y el estudio, que llevan a las personas a comer solas en lugar de hacerlo en familia.

Francisco Rodríguez aclaró que comer con los seres queridos produce una activación cerebral que genera, a su vez, un aumento en la liberación de neurotransmisores que dan lugar a una sensación placentera, algo de lo que no goza quien come aislado o en mala compañía.

El especialista de la Universidad Autónoma de Madrid aludió también a que el mero hecho de tomar alimentos en un ambiente de socialización puede lograr que se modifiquen los hábitos alimenticios, especialmente entre los más pequeños de la familia.

Esos efectos positivos, según Serra, quedan "totalmente enmascarados" si se come frente al televisor, porque, como sostenía el historiador griego Plutarco, citó el experto, "no nos sentamos a la mesa para comer, sino para comer juntos".

El presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), Roberto Sabrido, que presentó el libro "Psicología y nutrición" en un acto desarrollado en la sede de esta agencia, recordó que la responsabilidad de la correcta alimentación de los niños es responsabilidad de los adultos.

"Psicología y nutrición" aborda temas como "cerebro y nutrición", "la nutrición en niños y adolescentes con alteraciones del desarrollo", o "trastornos de la conducta alimentaria".

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