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TAL CUAL PABLO PAZ

El menú escolar

2/dic/08 07:36
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HARÁ ALGUNAS semanas escribí algunos artículos sobre la importancia que tiene, al menos para mí, la comida en los centros escolares. Este hecho tiene la ventaja de que ayuda a desahogarte con la pluma, con la plena convicción de que absolutamente nadie te va hacer ni puñetero caso. Es algo que tengo asumido. Quizás por ello, algunos de mis familiares y amigos me dicen que para qué me complico la vida denunciando determinados hechos que, en definitiva, a mí, ni me van ni me vienen; en el sentido de que ni tengo hijos en edad escolar ni soy maestro ni soy político ni siquiera nutricionista. ¿Entonces? Bueno, a estas cuestiones suelo responder con el argumento de siempre: escribo sobre temas que me preocupan; sobre todo, escribo para intentar despertar determinadas conciencias sociales; a ver si entre todos salimos del soporífero letargo donde nos hayamos cómodamente instalados, y contribuimos en lo posible a mejorar los resortes de nuestra sociedad.

Además, mis consejos son gratis, a diferencia de lo que le cuesta al erario público las recomendaciones provenientes de los centenares de asesores que suelen tener nuestros gobernantes; la mayoría de ellos, perfectamente indocumentados, moral e intelectualmente.

Si hay algo que debería acaparar toda nuestra atención es, sin duda, la infancia y la adolescencia; así como todo cuanto esté relacionado con su formación, cuidado y alimentación. No es de recibo que en Canarias sólo cuatro de cada diez centros escolares ofrezcan menús nutritivos y equilibrados; y no lo es porque los hábitos, en relación con la alimentación de los alumnos, les acompañarán el resto de sus vidas. Siendo dichos hábitos -ya sean éstos buenos o malos- la consecuencia directa de un adecuado o inadecuado crecimiento, así como del rendimiento positivo o negativo de sus estudios.

El Gobierno canario ha destinado 6 millones de euros a los comedores escolares para el curso escolar 2008-2009, siendo cada Consejo Escolar el responsable de asignar las ayudas a cada solicitante; entre los 450 comedores que existen actualmente 157 son de gestión directa, y 293 lo son de gestión contratada. En definitiva, en Canarias se han ofertado 68.609 plazas. Estos miles de escolares comerán en el colegio una media de 165 días al año; de ahí la importancia que sin duda tiene el confeccionar de modo adecuado el menú escolar; ya que dicho menú debería constituir -y mucho me temo que no siempre se consigue- un marco educativo en el que los niños y niñas aprendan y, sobre todo, adquieran unos determinados hábitos y actitudes de conducta social y nutricional. Todos estamos de acuerdo en que el periodo escolar es una de las etapas más importantes del desarrollo físico e intelectual de las personas.

En relación al menú escolar habría que diferenciar dos etapas: la primera estarían los niños y niñas de entre seis y diez años. En este periodo es donde se adquieren determinadas actitudes y hábitos de conducta y de alimentación; y una segunda etapa donde estarían los comprendidos entre los 11 y 14 años, que se caracteriza por ser un grupo más heterogéneo, y porque en dicho periodo se incrementa el ritmo de crecimiento y el de la alimentación.

Cada vez es más necesario que los centros escolares que tengan comedor dispongan de asesoramiento dietético para que el diseño de los menús escolares sea lo más adecuado y lo más equilibrado posible. No obstante, es responsabilidad de los padres complementar dicha alimentación proporcionándole a sus respectivos hijos e hijas un desayuno adecuado ya que dicha comida les aporta casi el 25 % de la energía del total del día, y se considera, por todos los expertos, que si el desayuno no es el adecuado, o incluso no existiera, este hecho se convertiría en una causa directa del poco rendimiento escolar a lo largo de toda la jornada.

Los padres no pueden limitarse a dejar a sus hijos a las 8 de la mañana en el colegio y recogerlos a las 5 de la tarde, sin preocuparse y sin enterarse de lo que han comido y hecho a lo largo de tantísimas horas. La responsabilidad de los padres con respecto a la educación y formación de sus hijos es ineludible e intransferible. Es necesario que éstos no sólo estén informados de las materias que estudian sus hijos, sino también de los menús que ofrece el colegio y, sobre todo, conocer el valor nutricional de dichos menús, para así saber si éstos son o no saludables y acordes con las necesidades alimentarias de sus hijos; así como enterarse de si comen alimentos de temporadas; si varían los menús con respecto a la época del año; si le dan a sus hijos la suficiente cantidad de pastas, legumbres, pescados, carnes, frutas, verduras o lácteos; o si por el contrario les suministran demasiados alimentos precocinados, excesivos fritos, exageradas cantidades de grasas?

No hay que olvidar que el menú escolar debe garantizar una alimentación sana y equilibrada, ya que de ello dependerán la evolución de la salud, el crecimiento y el desarrollo de nuestros hijos. Que no es poco.

macost33@hotmail.com

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