JOSUÉ GARCÍA, S/C de Tfe.
Los agentes económicos y sociales canarios valoran muy positivamente la rebaja del euribor y la que el pasado viernes el Instituto Nacional de Estadística adelantó que se dará en el Índice de Precios de Consumo (IPC) de noviembre, pero consideran que no se traducirá en un aumento del consumo de cara a la Navidad o, al menos, que ese traslado no será inmediato.
Sin embargo, de seguir esta tendencia -algo previsible si se produce un nuevo recorte de tipos-, y siempre y cuando el desempleo se controle, sí consideran que se están poniendo las bases para impulsar de nuevo la demanda interna, precepto clave para que la economía ruede de nuevo.
La parte empresarial es la más optimista respecto al impacto a corto plazo del primer recorte en tres años de las cuotas hipotecarias propiciada por el descenso del principal indicador para la revisión de esos préstamos. El euribor cerró noviembre en su nivel diario más bajo desde diciembre de 2006 y, para la hipoteca media en Canarias (138.137 euros), arañará en la revisión anual de diciembre 35 euros mensuales y 418 al año. El presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación tinerfeña, Ignacio González Martín, estima que esto ya supone "más disponibilidad para otros bienes y servicios".
Asimismo, dado que la mayoría de los expertos confía en que esa bajada tendrá continuidad en los próximos meses, igual que la que protagonizará la inflación, prevé un "alivio sustancial" para las economías familiares, máxime si se sigue acortando el diferencial del IPC canario respecto al nacional, que en octubre fue de 0,7 puntos.
No hay un desahogo total
"Es una noticia muy positiva para unos hogares que viven con un alto nivel de endeudamiento, sobre todo asociado a sus cargas hipotecarias, y que no ven incrementarse sus ingresos" de forma paralela, opina González Martín.
El titular de la Cámara de Comercio insiste en que se trata de un primer estímulo del consumo para combatir la contracción de la demanda, pero matiza que difícilmente se volverá a la pasada alegría en el gasto, porque aún no hay un "desahogo total", sobre todo por las negativas perspectivas sobre la evolución del empleo. "Habrá una distribución más racional de la renta: una parte del alivio de las deudas se destinará a consumir, porque las compras, hoy, debido al cierre de la financiación, se basan en lo que cada uno tenga en el bolsillo, pero otra igual de importante irá a parar al ahorro", añade.
Aunque los resultados no sean inmediatos, González Martín cree que, igual que el acelerado incremento del euribor tuvo una repercusión muy importante en la economía de las familias, "su rebaja también la tendrá, pero con más prudencia, debido a las circunstancias laborales, pues muchas tienen ya algún miembro en paro".
La psicosis que generan los malos datos del paro provoca un llamamiento a lo que el responsable de Asuntos Económicos del sindicato CCOO-Canarias, José Miguel González, llama "ahorro precaucional". "A corto plazo será difícil una traslación al consumo, porque la caída del euribor y la inflación inciden en limitar el endeudamiento, pero no incrementan los ingresos", destaca.
En su opinión, no se vislumbrará la salida de la crisis hasta que, aparte de que se haya prolongado la moderación de los precios y aligerado la carga financiera doméstica, desaparezca el temor a perder el empleo, lo que creará "la seguridad de que se está retomando el ciclo inversión-consumo, algo que, probablemente, no se producirá hasta finales de 2009 o principios de 2010", pronostica.
Por su parte, el secretario general en la provincia tinerfeña de la Unión de Consumidores de España (UCE), Raúl Alonso, ahonda en que esa percepción "se dará cuando se limite el incremento del paro, porque ya empieza a haber una cantidad importante de gente en esa situación, que es la primera preocupación social".
Cautela positiva
La cuestión psicológica es vital para comenzar a superar el bache, más en una autonomía como Canarias, que, subraya, "tiene un nivel de desempleo muy alto en relación con su población". Alonso coincide con la Cámara y CCOO en que la incertidumbre deriva en una retención del gasto en la economía real, pero matiza que "la cautela no es negativa, porque la gente debe aprender a vivir con los recursos que realmente tiene".
En la misma línea, González Martín considera que los consumidores pueden ganar en tranquilidad interpretando la crisis como una "lección", aliviando sus compromisos y primando el ahorro.
De todas formas, Alonso advierte de que en estos momentos no se dan las condiciones idóneas para aumentar la capacidad de ahorro. "Se puede eliminar endeudamiento, pero ya hay un volumen de gente que no tiene recursos que guardar, sino que está en déficit".
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