A pesar de la lluvia, que llegó a ser intensa en algunas zonas, numerosos pueblos del Norte de la Isla celebraron ayer la tradicional víspera de San Andrés con el vino nuevo, las castañas y el estruendo de los cacharros, que se dejó oír en lugares como La Victoria, La Orotava o el Puerto de la Cruz, y de las tablas en Garachico o Icod de los Vinos. En la Ciudad del Drago se cortaron al tráfico las calles El Plano, San Antonio, Heraclio Díaz Mesa, El Salto y El Sol desde el viernes para dejar paso a los espectaculares descensos en tabla. Con la lluvia se deslució un tanto la fiesta, pues se retiraron participantes y público, según pudo constatar EL DÍA en fuentes locales.
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