Santa Cruz de Tenerife, EFE Miles de personas se congregaron este fin de semana en el municipio tinerfeño de Icod de los Vinos para asistir al arrastre de las tablas, una de las fiestas más populares de la isla y que tiene su momento de mayor participación en la víspera de San Andrés.
Como cada año desde que se celebra esta fiesta, la localidad norteña "huele a tea" cuando las tablas se arrastran por las empinadas calles del municipio, informa el Ayuntamiento de Icod de los Vinos en un comunicado.
Aunque las primeras gotas de lluvia amenazaron con hacer mella en la fiesta, sin embargo finalmente el tiempo permitió que cientos de "intrépidos" deslizaran sus tablas calle abajo.
En la fiesta no faltan las castañas y el buen vino, propios de esta festividad de San Andrés, y este año la afluencia ha sido "multitudinaria" al coincidir con el fin de semana.
Entre los participantes se encuentran el "Caballero 2000", "una leyenda" del arrastre con sus más de 150 kilogramos de peso y que ayer, con el lema "Una costumbre, un sentimiento", provocó el silencio de los congregados cuando varios jóvenes subieron al tablón para deslizarse por la calle El Plano.
Cuando el "Caballero 2000" sale, el silencio hace que sólo se oiga "el ruido estremecedor" de la tabla arrastrándose para culminar con gritos de admiración, alegría y diversión cuando finalmente choca con los neumáticos, añade el Ayuntamiento icodense.
Esta costumbre se renueva generación tras generación y durante estos días niños, jóvenes, adultos e incluso mayores han participado de la fiesta tirándose con sus tablas por las calles del municipio.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD