J.R.H., S/C de Tenerife
Coincidiendo con la celebración de la sexta edición de la feria Construye, los exteriores del recinto ferial de Santa Cruz de Tenerife acogieron ayer la primera subasta de maquinaria industrial que se celebra en las Islas, para la que se acreditaron 63 personas, y en la que se pusieron a la venta dos excavadoras que alcanzaron un precio final de 60.000 y 70.000 euros, después de una entretenida puja llevada a cabo por la firma canadiense Ritchie Brother Aictineers, líder mundial en subastas de bienes industriales.
Un total de 60 personas participaron de manera presencial en esta iniciativa, inaugurada por el director general de Infraestructura Viaria del Gobierno autónomo, Francisco Javier González, que destacó que "pese a la mala situación de la construcción, las empresas canarias están haciendo un gran esfuer-zo para ponerse al día a la hora de renovar su maquinaria".
Del mismo modo, otros dos empresarios extranjeros intervinieron por el sistema de puja en ausencia y uno más de la Península, a través de comunicación telefónica.
Lotes benéficos
Como antesala a la subasta de las dos excavadoras, organizada por la empresa Intertrac, se realizó una puja por cinco lotes con réplicas de maquinaria industrial, con los que se obtuvo la cantidad de 2.415 euros, que en breve serán entregados a una organización benéfica.
Uno de los compradores de la jornada fue el presidente de la Asociación de la Construcción de Tenerife (ACOT), César Estévez, mientras que el otro quedó en el anonimato al tratarse de una puja en ausencia realizada previamente, a través de internet, por un empresario radicado en Venezuela, que fue quien finalmente se hizo con una excavadora Hyundai 290 NLC-7, que se convirtió en la pieza más codiciada de la subasta.
Por su parte, Estévez destacó que esta era la primera subasta en la que participaba y reconoció que aún no tiene una idea clara de dónde la va a utilizar.
En esta línea, explicó que se decidió a pujar por esta máquina empleada para acometer labores de desmontes de tierra, ya que había enviado una igual a Cabo Verde, donde su compañía está ejecutando una serie de obras, por lo que tal vez en los próximos meses necesitaría otra para algunos trabajos en Tenerife.
Así pues, puntualizó que aprovechó esta ocasión ya que "tras preguntar con anterioridad a algunos conocidos, me dijeron que 60.000 euros era un buen precio y, precisamente, fue la cifra en la que me planté".
Por último, el titular de la ACOT calificó de muy interesante este sistema pionero en el Archipiélago, tanto para aquellos empresarios que deseen comprar maquinaria a buen precio como para los que, a raíz del parón de la construcción, necesiten desprenderse de parte de su flota y así recapitalizar sus compañías.
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