Tomo -un poco prestado- este título de Ortega y Gasset, "Dios a la vista", al que los "orteguianos" puros no terminan de encontrar su auténtico sentido. En buena parte, porque el gran filósofo español es, además, un gran escritor. Algunas veces, sobre todo cuando se dirigía a los estudiantes de la FUE, poético. Y en otras, retórico -"la indecente salud española"-, calificada así a su regreso de su "exilio" voluntario. En mi obra "Ortega y el Derecho", 2005, en la tercera edición, algo me presté a aclarar u opinar. Aunque acaso me vaya más por la circunstancia de haber sido -hasta su muerte el pasado año- un contertulio de los que continuábamos la de don José, con su hijo -su "arcángel"-, Miguel Ortega Spottorno, su médico, su fotógrafo, su conductor, su amigo.
Con parecido acento de inquietud y de esperanza, de temor y de confianza, traigo aquí el término "África a la vista?", que me sirve para glosa, o casi noticia, respecto al Curso Internacional de Defensa, en que con la rúbrica "África a debate", se estudió, semanas pasadas, la cuestión africana. La motivación constituye la base sobre la que se ha asentado el desarrollo económico en África. Esa inestabilidad económica proviene del contraste que supone tener una de las mayores bolsas de pobreza del mundo y contar al mismo tiempo con numerosos recursos naturales.
Es significativo que esos cursos, ya tradicionales, que tienen lugar en Jaca, en colaboración con la Universidad y la Academia General de Zaragoza, y coordinados con la cátedra Miguel de Cervantes, y que convoca a expertos militares y civiles, se han proyectado con un tema aparentemente general. Y no sobre supuestos más concretos, próximos y resonantes. Y no es que en la Europa Occidental no se carezca de problemas vivos -los de la OTAN, Estados Unidos y Europa, misiones en el extranjero, Rusia, Georgia, reclutamiento militar. Tampoco faltan problemas en Asia, especialmente en la India. No digamos la potencia militar de China, con sus Juegos Olímpicos de 2008, "militarizados". O el Oriente Medio. Después de que Juan Pablo II hiciera aquella afirmación: "Europa, sé tú misma. Vuelve a tus raíces", se ha visto que la fuerza de las armas, y los avances tecnológicos no han sido capaces de evitar a los propios Estados Unidos una crisis financiera y económica inmensa. Y se han tenido que atajar los resortes de corrupción a su sombra. Sin embargo, ¿qué pasa en África, para que volvamos la vista a ella, desde el punto de vista estratégico?
Recuerdo que en los primeros meses del pontificado de Juan Pablo II pregunté a un destacado eclesiástico del Vaticano por qué los primeros grandes viajes del Papa fueron a África. Y, aparte de alguna respuesta anecdótica, como verle con su traje blanco y ser visible y sensible a los africanos, y no como mito-dios, saqué la idea de que en medio de la pobreza había resortes humanos y espirituales para pasar de una África "esclava" a una África "cristiana". (Había en Juan Pablo II un olfato, eslavo, muy apostólico. Hoy, por ejemplo, en Camerún habrá unas treinta vocaciones de escolapios).
En ese curso, ha habido ponentes de China, Estados Unidos y África. El director de la Academia General Militar de Zaragoza, Álvaro Jiménez, ha lanzado esta afirmación sobre el continente africano, "tan próximo a nosotros y a la vez, tan lejano". Esta idea me ha llevado a otro tema, que aquí meramente quiero enunciar: el de Canarias, visto, soñado, planteado... como "república independiente" de España. Aquella expresión del general director me ha llevado a esta otra, la cual, naturalmente, apenas insinúo aquí. La he seguido, en lo que he podido, por algunos documentos periodísticos. Con todo mi respeto a sus autores personales o colectivos, no creo que hayan podido ser estudiados, en el citado Curso Internacional de Defensa, con África como protagonista.
A pesar de que Canarias sí que está más cerca que ninguna otra tierra española (nosotros tenemos como segundo apellido "Bello"), y mis antepasados aragoneses proceden del municipio de Bello (Teruel), también artesanos, como lo eran los del magno jurista Andrés Bello, rector de la universidad en Hispanoamérica y legislador y codificador en varios países de aquellas tierras, cuyas raíces, según sus biógrafos, no empiezan ni terminan en Canarias. Habrá que preguntar a los canarios-hispanos, allende los mares. Porque los reunidos en Jaca, bastante tienen con "África a debate", y nosotros hemos dulcificado, con cierta esperanza, pero con todas las consecuencias para Canarias, "África a la vista?".
* Premio Nacional de Literatura
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