EUROPA PRESS, Caracas
La comisión especial de la Asamblea Nacional, que investiga actos de corrupción, presentó el jueves un informe en el que alude a supuestos intentos de asesinato y golpe de Estado contra el presidente Chávez y por los que pidió la investigación judicial de dirigentes opositores y representantes de diversos medios de comunicación.
El diputado y presidente de la citada comisión, Mario Isea, presentó el documento e incriminó con nombres y apellidos al dirigente opositor Manuel Rosales, alcalde electo de Maracaibo; al ex ministro de Defensa Raúl Isaías Baduel; al ex embajador de Venezuela ante la ONU Diego Arria; al presidente de Fedecámaras, José Manuel González, así como a empresarios y directores de medios de comunicación, como Miguel Henrique Otero, de El Nacional; Alberto Federico Ravell, director de Globovisión; o Rafael Poleo, directivo de El Nuevo País.
Isea destacó durante su discurso que "sólo en la mente de psicópatas disociados e inhumanos cabe la macabra idea de dispararle al presidente Chávez", aunque "afortunadamente el plan para asesinar al presidente fue desvelado". No obstante, "no podemos bajar la guardia porque el Imperio no descansa y está herido, algunos se alegrarían si hubiese tenido éxito, nosotros celebramos el haberlo neutralizado", agregó.
En concreto, los supuestos golpistas intentarían disparar al avión presidencial, bombardear el Palacio de Miraflores o atacar a Chávez durante un acto público. Por ello, según informaciones de los medios locales, la comisión especial pide a la Fiscalía que inicie procesos penales, a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones que sancione a los medios incriminados y al Defensor del Pueblo que proteja a los ciudadanos de mensajes contra la paz social.
Paralelamente, Chávez también denunció de su propia voz el interés de determinados sectores por quitarle de la Presidencia, durante una llamada telefónica a Venezolana de Televisión. Así, criticó el escenario de violencia que a su juicio están creando algunos nuevos gobernadores y alcaldes e instó a los ciudadanos a mantener la calma.
Chávez recordó el pasado de los dirigentes políticos de tendencia derechista que tras las últimas elecciones ocupan puestos de poder porque, subrayó, "estuvieron en la planificación y conducción del golpe de Estado, del sabotaje petrolero". "Todos se subordinaron a los intereses imperialistas, todos fueron causantes de momentos de terror, hasta de crímenes y que no fueron sancionados por las debilidades que todavía tenemos en los distintos poderes del Estado", añadió.
De hecho, denunció que durante la campaña electoral existió un plan para derrocar a su Gobierno pero "el Chávez pendejo de 2001-2002 quedó en la historia", por lo que las autoridades seguirán muy de cerca cualquier incidencia que pueda producirse. "No voy a permitir que el pueblo sea atropellado", recalcó.
Como cabía esperar, las denuncias públicas no sentaron nada bien en el seno de la oposición y de la prensa, especialmente en los medios de comunicación señalados directamente. El director de El Nacional tachó de "bufonada" las pruebas presentadas en el Congreso.
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