HUMBERTO GONAR, Tenerife
Más allá de "Avanzamos", lema del segundo congreso insular que celebra este fin de semana Coalición Canaria (CC) en la sala Teobaldo Power, de La Orotava, la formación nacionalista persigue transmitir a la sociedad una imagen de unidad y consenso. Su deseo es dejar en el olvido lo que dirigentes de la formación tinerfeña llaman "la traición de Las Palmas", en relación al último congreso regional. Se mantiene latente el acuerdo de líderes en La Palma, Gran Canaria y Lanzarote para elevar a Claudina Morales a la presidencia nacional de CC, mientras los compromisarios de esas islas pedían consenso a Tenerife.
Si el pasado fin de semana el PP de Tenerife protagonizaba la vida política en la Isla, éste lo hará CC. Hace siete días, la incógnita era saber por cuánto perdía el popular Ángel Llanos en el pulso que decidió lanzar a Cristina Tavío. Hoy, la pregunta del millón es saber cuántos de los 553 compromisarios convocados avalarán la gestión desarrollada en los últimos tres años por Javier González Ortiz, presidente insular que, salvo sorpresa de última hora, optará de nuevo a la reelección.
El principal escollo del congreso de CC-Tenerife es la cuota de poder que demandan los alcaldes en la Ejecutiva insular, y esto está apuntalado por el peso específico que reclaman también La Guancha, Garachico e Icod para los municipios de menos de 20.000 habitantes, así como con el protagonismo que reclama para sí Santa Cruz, el comité local más numeroso de la Isla.
Ponencia de Estatutos.- El modelo actual de la Ejecutiva Insular de CC dispone una presidencia, que ocupa Javier González Ortiz, y una vicepresidencia, que gestiona Ana Oramas, así como la secretaría de Organización (Álvaro Dávila), más una Ejecutiva insular compuesta por 21 vocales. Frente a dicho organigrama, la propuesta de Reglamento de Organización y Funcionamiento de las Agrupaciones Locales de CC en Tenerife que han elaborado Fernando Ríos Rull y Sandra Rodríguez prevé dos vicepresidencias. La primera podría recaer en la propia Oramas, que se encargaría de las relaciones con las Cortes, el Parlamento canario, Cabildo y otras administraciones, mientras que la nueva vicepresidencia segunda se encargaría de política municipal y la relación directa con los comités locales. Francisco Linares, primer teniente de alcalde de La Orotava, parte como favorito para esta plaza.
A partir de ahí, la ponencia de estatutos prevé repetir el modelo de una Ejecutiva con 21 vocales, a la vez que recupera la figura de los coordinadores comarcales. Según el nuevo organigrama, la Isla Baja y el Valle, por el Norte, así como el Valle de Güímar y el resto del Sur (Abona e Isora) tendrán cada uno su representante, al que se sumará un quinto, que representará al área metropolitana.
Pero mientras el sector crítico confía en que esos cinco coordinadores ocupen otras tantas vocalías de la Insular, no figura así en el reglamento, que le reconoce el carácter asesor, pero no vinculante, a este órgano.
También pelean por estar en la Insular los alcaldes. Hasta ahora, sólo participan los mandatarios de Arico, La Guancha, Icod, Garachico, La Victoria y Santa Cruz en calidad de vocales. Pero los regidores de CC que gobiernan en trece municipios aspiran a tomar las decisiones, aunque eso supondría copar gran parte de las 21 plazas de la Ejecutiva Insular.
El nuevo reglamento prevé que sean miembros natos los ex presidentes del Gobierno canario, caso de Manuel Hermoso y Adán Martín Menis, condición que no se computa dentro de los 21 vocales.
En el día de ayer, el líder regional Paulino Rivero llamó a algunos dirigentes municipales para pedir que cerraran filas en la reelección de Javier González Ortiz, aunque reconoce de puertas adentro que no comparte parte de la gestión que ha desarrollado.
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