EFE, Madrid
La mala calidad del aire en las ciudades españolas sigue siendo uno de los talones de Aquiles del medio ambiente en España, ya que algunos de los principales contaminantes superan los valores legales, mientras que el incremento de los niveles de ozono puede considerarse preocupante.
Así figura en el "Perfil ambiental de España 2007", un informe que radiografía el estado ambiental de nuestro país y que fue presentado ayer por la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera.
El informe incluye por primera vez este año una ficha de cada una de las 17 comunidades autónomas y de Ceuta y Melilla, con datos básicos de carácter administrativo y territorial, socioeconómico y ambiental, lo que "permitirá consolidar el derecho de los ciudadanos a acceder a información simplificada y útil".
Entre los aspectos que hay que mejorar, la secretaria de Estado se refirió a la calidad del aire en las ciudades y subrayó el reto de mejorar el seguimiento de los sistemas de medición de la contaminación y la adopción de medidas que garanticen la salud de los ciudadanos.
La media de las ciudades de más de 500.000 habitantes supera el valor límite de concentración media anual de NO2 (dióxido de nitrógeno) para 2010. Esta tendencia al alza del número de días de superación está relacionada con el incremento de vehículos diésel.
Además, en el 45% de las capitales de comunidades autónomas se superó el valor límite establecido en la concentración de PM10 (partículas en suspensión).
El informe destaca, asimismo, que el pasado año el número de incendios forestales y la superficie afectada fueron de los más bajos de los últimos años, al igual que ocurre en 2008. Ribera lamentó que, a pesar de ello, se mantengan los datos de víctimas mortales asociadas a incendios o a catástrofes naturales.
"Son cifras que en números absolutos no resultan significativas, pero sí lo es que en un país como el nuestro, con el nivel de desarrollo y la capacidad institucional que tiene, este tipo de eventos todavía se sigan produciendo", comentó Teresa Ribera.
La mayor parte de las 878 víctimas mortales registradas en el periodo 1995-2007 -sin incluir los fallecidos por temporales marítimos desde 2005- se han producido por inundaciones y tormentas.
La secretaria de Estado señaló que, con carácter general, el informe muestra datos muy positivos en algunos indicadores, como el consumo de agua agrícola, que disminuyó un 7,3% gracias a la mejora en la eficiencia del regadío, así como una estabilización en el consumo doméstico.
También se ha producido una mejora "significativa" de la intensidad energética, una disminución del consumo de energía primaria y un incremento de las renovables.
La generación de residuos urbanos continúa aumentando y las tasas de crecimiento y valorización de residuos de envases siguen en ascenso, lo que acerca España a los objetivos previstos para 2009.
En 2005, España alcanzó el 50,4% en la tasa de reciclaje y un 56,1% en la de valorización y los objetivos eran del 55% y del 60%, respectivamente. En cuanto a la desertificación, un 2,03% de la superficie total tiene un riesgo muy alto; un 15,82%, un riesgo alto, y un 19,20%, medio.
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