Madrid, EFE El ex jugador de waterpolo Pedro García Aguado participó hoy en Madrid en el II Congreso de Jóvenes con Valores, en que habló de sus antiguos problemas con las drogas y, respecto a Londres 2012, dijo que si el equipo español de waterpolo no acabara entre los tres primeros, les daría "una colleja".
"El waterpolo nacional está muy bien. Estamos retrocediendo históricamente al momento en el que entró mi generación al waterpolo y empezamos a triunfar", aseguró García Aguado. "Nuestra selección al principio siempre quedaba quinta o sexta en las clasificaciones, pero en cuatro años nos pusimos arriba", recordó, "y estos chicos han sido quintos y, si lo hacen bien, podrían subir en cuatro años".
Asimismo destacó que ve a Rafa Aguilar como un seleccionador "muy coherente". Sin embargo piensa "que se utiliza poco a los antiguos jugadores para ser entrenadores ahora", una idea que le "metió en la cabeza" su primer entrenador, Mariano García, en la Escuela Madrileña de Waterpolo.
"No por ser buen jugador vas a ser buen entrenador, pero sí que se podría tirar un poco más de lo que nosotros hicimos. Además, los chavales son muy del respeto y se ven que tú has hecho ciertas cosas, a lo mejor lo que les dices les llega. En 12 años estando ahí arriba, algo deberemos saber", dijo García Aguado a EFE.
Entre los jugadores de la selección, el ex waterpolista admitió que le "encanta" Guillermo Molina: "Es un portento, como lo éramos nosotros".
"También me gusta Xavi García, pero es más inestable, tiene mucho talento, pero la cabeza menos amueblada, y Felipe Perrone, que es un portento de la naturaleza. Para mí son los ejes de esa selección. A ver si son capaces de llegar donde nosotros llegamos. Para Londres quedaremos entre los 3 primeros y, si no, les daré una colleja", dijo con sorna.
No obstante señaló que los actuales jugadores, en general, no lo tienen tan fácil. "Talento no tienen el mismo que el nuestro, pero tienen otra cosa: sus vidas son más ordenadas y se puede trabajar mejor con ellos".
"Ahora se lucha mucho contra el dopaje, contra la toma de sustancias que potencian el rendimiento, pero en nuestra época no había excesivos controles, más que en los períodos de selección, Copa del Rey... Pero si tomabas algo un sábado y el control lo hacían el jueves, nunca pillaban nada", aseguró.
"Yo encima consumía en entornos lúdicos y eran sustancias que mermaban mi rendimiento", recordó. "Empecé a beber alcohol porque en mi casa había problemas y me gustaba la sensación de evasión, y en las celebraciones de equipo".
"Claro, empecé con alcohol, pero caí en las drogas cinco años más tarde porque no me gustaba la sensación de estar tirado, borracho, y me dijeron que la coca me despejaba. Y sin ningún tipo de miedo, yo me metí una raya de cocaína y podía beber y tomar coca", explicó el deportista a EFE.
Hace 5 años que dejó su carrera profesional, para ingresar en un centro de desintoxicación y llevaba enganchado desde los 15 años, pero tenía etapas de 'silencio clínico', de consumos moderados y cíclicos, no llegué al consumo diario y nunca dio positivo. Es "lo que hace la gente ahora: sólo fin de semana", señaló.
"La vida de los waterpolistas sigue estando muy poco regulada", apuntó García Aguado. "Al entrenador le interesa que tú juegues y respondas, y a la hora de ir a la piscina nosotros éramos los más disciplinados y sacrificados, los que más nos esforzábamos. Lo que hiciéramos por la noche era nuestra responsabilidad, pero si no nos enseñaban..."
Pedro García Aguado fue olímpico en Seúl, Barcelona, Atlanta y Sydney. El año pasado publicó 'Mañana lo dejo', un libro en el que relata sus adicciones y las consecuencias de la denominada "mala vida" y este año fue convocado para dirigirse a dos mil estudiantes en el Palacio de Congresos de Madrid y prevenirles con su experiencia.
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