Según la Cámara de Comercio tinerfeña, la situación de debilidad de la economía canaria se prolongará más allá de 2009. "Habrá que esperar a que mejore el panorama de recrudecimiento financiero internacional y sus indiscutibles repercusiones locales para poder atisbar una leve mejoría de la preocupante situación actual", señaló Vicente Dorta. No obstante, el comportamiento de los precios puede aliviar el duro impacto de la crisis. Según Lola Pérez, "la inflación mejorará en los próximos meses y permitirá nuevos recortes de tipos que se trasladarán a la economía de las familias, reduciendo su carga financiera mensual y aumentando su capacidad de gasto". De todas formas, advirtió de que el consumo seguirá contraído por las dificultades de financiación, el deterioro del mercado laboral y la sensación de incertidumbre. De la misma manera, tanto Dorta como Pérez alertaron del elevado endeudamiento de las empresas y familias canarias, cada vez con mayores dificultades para hacer frente a sus compromisos financieros. "Junto al paro, la morosidad será uno de los grandes problemas de la economía canaria en 2009", indicaron.