QUIERO denunciar que en el deporte base y de categorías "inferiores" se carece del más mínimo protocolo de actuación sanitaria en caso de urgencia o necesidad. Hablemos de un ejemplo, para entendernos mejor, extensible fácilmente al resto de deportes y categorías de las islas.
La Segunda Regional de fútbol, compuesta en "carne de cañón", de una mezcla de jugadores jóvenes, casi siempre no demasiado preparados, que escogen el "deporte rey" para dar contenido, emoción y sueños a sus momentos de ocio y, por otro lado, "veteranos de guerra", rondando la treintena (y algunos aventureros, con añitos de más) que juegan con la simple motivación de divertirse, hacer ejercicio y prolongar lo más posible el disfrute de esa insulsa historia de amor o gusanillo que tenemos todos los que lo hemos practicado. La ilusión del golazo por la escuadra o de dejar sentado a un competidor. Lo normal es que no se cobre ni un euro, al contrario, una parte de ellos tiene el deber de vender rifas o implicar a sus familias y amigos en los entuertos y en la financiación de los gastos necesarios, que pueden ser desplazamientos, equipaciones, árbitros? A la mayoría les cuesta dinero de su bolsillo. Los directivos se sacrifican todo lo que está a su alcance y, unos más y otros menos, son los que sacan las castañas del fuego. Reverencias y reverencias a su labor.
En un partido puede suceder cualquier cosa. Los árbitros reclaman siempre la presencia de la Guardia Civil, a futuro de la Policía Canaria, por si la cosa de las pasiones se desmadra y alguien se sale del tiesto o se encabrita. Es indispensable la seguridad del colegiado, y si no viene la parejita, se suspende el partido y punto. Me parece muy bien y ese tema está relativa y correctamente atado. Lo que no está tan atado, a mi manera de entender las cosas, es: a dónde se dirige uno y qué se hace cuando un golpe mal dado o accidente, que puede ser probable, sucede alrededor del terreno de juego. Podemos estar hablando de desgracias mayores e irreversibles.
No está de más recordar casos conocidos y recientes de fallecimiento, como los del camerunés D´Foe , el jugador del Benfica, Fher, a las órdenes en ese entonces de J.A. Camacho, o el del sevillista Antonio Puerta. En esta misma semana, un jugador de la primera andaluza. Son los sucesos más desgraciados en las primeras categorías, la punta del iceberg, pero hay muchísimas intervenciones médicas y sanitarias en las categorías nacionales del fútbol español. Choques, encontronazos, pérdidas de conocimiento, heridas alarmantes, roturas de tibia y peroné...
En Segunda Regional es imposible encontrar cerca un ATS, un enfermero y mucho menos un médico o una ambulancia. Es más, no se sabe bien ni a dónde ir. Uno te dice: tira pa´Santa Cruz con el herido y otro te aconseja ir a Candelaria, aunque no se conoce a ciencia cierta si el centro sanitario está abierto o no a esa hora.
Ya se entiende que disponer de una ambulancia medicalizada en cada campo y en cada partido chocaría con el aspecto económico y de recursos, aunque habría que estudiar un sistema, pero como poco y en cada encuentro podría existir un protocolo de actuación por si sucediera algo grave, menos grave o leve. Una circular y una concienciación, un deber y una previsión, en la que los directivos o responsables y, por ejemplo, los propios policías asistentes, estuvieran instruidos para dar respuesta lo más rápida posible a la necesidad de asistencia.
El caso mencionado: Segunda Regional de fútbol, en Arico (08/11/08) 21:00 h., típico balón a media altura donde el portero sale a por todas y un defensa viene regulando con la vista clavada en el globo. Estampido brutal cara con cara, desplomados y conmocionados al suelo, semiinconscientes y sangre a borbotones. Muchos gritos, desconcierto, perplejidad, impotencia, desconocimiento, imprevisión?
¿No deberíamos tener claro los pasos a seguir y las formas de actuación más veloces posibles? Igual que hay seguridad para el árbitro, ¿no podría comparecer un ATS en cada choque deportivo? ¿Hay más policías que médicos? ¿Tienen que suceder una o dos desgracias para que se regule la dinámica? ¿Una ambulancia por zona atenta e informada de las competiciones existentes sería un disparate? ¿Hay que jugarse la vida para ostentar la representación del pueblo?
A Dios gracias, Mingo y Diego están bien.
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