CoMO ha sido habitual desde 1995, año en el que comenzaron mis representaciones en el Teatro Guimerá, regreso a este periódico El DIA que, sin faltar nunca a la cita y de forma entrañable, guarda este espacio para mí una vez que finaliza la puesta en escena.
¿Ha sido fácil? En este momento hago mía la recomendación del gran Bernard Shaw que con tanto acierto encabezó nuestro programa de mano: "Nadie dijo que la vida fuera fácil, hijo mío, pero ten valor: puede ser deliciosa".
Y lo ha sido. Sin lugar a dudas, ésta ha sido una experiencia deliciosa. Después del duro trabajo, con gran carga de responsabilidad, donde todo un generoso y magnífico equipo de personas se sumó incondicionalmente a la aventura de "Arsénico por compasión", nada ha sido más gratificante. Una vez más, nuestro coliseo se llenó hasta la bandera. Sí, hasta la bandera. En pie y desbordado en aplausos. Es el objetivo y la mayor satisfacción de quien sube a un escenario.
Creo justo decir que esta obra comenzó a gestarse en 2006, cuando cité a los personajes para comentarles el proyecto después de tener la osadía de adaptar la obra del protagonista masculino al femenino. Gustó, se aceptó y desde el principio no tuve dificultad alguna con ellos. Comenzamos las lecturas, ensayos? siempre bajo la atenta dirección de Francis del Rosario. Sin embargo, sería injusto no decir aquí también que fueron surgiendo dificultades, porque las hubo, en las que yo misma tuve mucho que ver por motivos ajenos a mi voluntad, hasta el punto de retrasar la obra dos años con el consiguiente perjuicio para mis compañeros. Sin embargo, esta circunstancia no mermó en ellos un ápice el deseo de continuar con el objetivo marcado. Hoy doy por bien empleado el esfuerzo. Me siento orgullosa del equipo que hemos logrado formar. Para mí tiene el valor de los profesionales más cualificados. Si a esto añadimos la gran calidad humana de todos y cada uno de ellos, en este caso para conmigo, pues? me haría llorar. Como así ha sucedido realmente.
Quiero dar gracias a quienes han sido generosos en esta aventura teatral dedicada a Proyecto Hombre, mi debilidad. Estoy profundamente agradecida a muchas personas. Unos han aparecido en público. Otros han preferido guardar su anonimato. Sea como fuere, no lo olvidaré.
EL DIA me ruega ser breve por falta de espacio y más en un día como hoy. Trataré de serlo. Mi reconocimiento especial a don Ángel Ripollés, don Antonio Salgado y don Antonio Alarcó por sus preciosos escritos en este periódico. Por otro lado, a las tres personas que hicieron una gran labor, día tras día, fuera del escenario: Mónica Jiménez, regidora, trabajando como nadie. Marta Vázquez y Eva de Montis, traspuntes, que han sido mis ángeles, porque sin ellas? A Bruno García y Miguel Ferrera por ese arte de luz y sonido, perfectos. Tito Rúas, artífice del fantástico decorado que tan feliz me hizo y a su gente que trabajó en la sombra para él y para todos en general. A la generosidad del Círculo de Amistad XII de Enero, pues sin ellos no hubiésemos podido ensayar nunca por falta de espacio. A la Casa de la Cultura, por la misma razón. Al mejor fotógrafo que he conocido, Teyo. A Enrique Fajardo por su magnífica colaboración, como gran profesional, en todo lo que he necesitado. A Loly Villegas, mi grata sorpresa. A Margarita Mesa, siempre atenta y dispuesta. A Petra, la fidelidad en persona.
Mi recuerdo especial para Florinda Diez. Nunca la olvidaré. Ella me dio las alas necesarias para volar en el teatro. A Yayo, con todo mi cariño. Aunque ya no esté al frente de este coliseo, siempre será un profesional como la copa de un pino canario. A Domingo, y a Tito, por ser como son y guardar tan bien esa puerta? A Laura, mi querida y gran taquillera. A todo el personal relacionado con el Teatro, que me han ofrecido mucho más de lo que creo merecer.
A mis patrocinadores "Santa Cruz Viva", Sociedad de Desarrollo; Obra Social y Cultural de CajaCanarias; Atlantis Comunicación; y al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, área de Cultura, gracias por la generosidad que tanto bien está haciendo a muchos, entre otros.
A mi querido director, Francis del Rosario; a mis compañeros de fatiga, antes de entrar en escena: Juancho Aguiar, Enrique Agulló, Thomas Schumann, Jesús M. Dorta, Loly Villegas, Pedro González, Margarita Mesa, Enrique Fajardo, Adrián Rosales, Aníbal Crespo, Darío Rosales, Ernesto Galván y Carlos Reyes? A todos ellos, mi más sincero sentimiento de cariño, agradecimiento y ternura. Sin su calor, en los momentos más difíciles, nunca hubiera sido posible la felicidad que hoy siento.
A todos a quienes, de una forma u otra, han estado cerca, gracias. Siempre.
* Actriz
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