M. GÓMEZ, S/C de Tenerife
Los docentes españoles, y entre ellos los canarios, deben hacer frente a diario a situaciones en las que su autoridad se ve menoscabada y que pueden, incluso, derivar en agresiones físicas. Para ofrecer apoyo a estos enseñantes, el sindicato ANPE creó a finales del año 2005 la figura del Defensor del Profesor. Desde entonces, más de 8.000 profesionales han sido atendidos por esta organización sindical. Ahora, ANPE ha decidido implantar este servicio en las Islas, donde, en los últimos cuatro cursos ha prestado asesoramiento alrededor de setenta personas afectadas por estos problemas.
El vicepresidente del sindicato, Pedro Crespo, reveló ayer que, sin estar constituido aún el servicio, ANPE atendió 17 casos en el curso 2005-2006, 21 en el 2006-2007, 25 en el 2007-2008 y nueve en lo que llevamos del curso actual. Por si los datos en sí mismos no fueran lo suficientemente explicativos, Crespo detalló algunas de las situaciones que han tenido que afrontar los profesores: agresiones verbales y físicas por parte de alumnos de corta edad o de los padres. "La creación del Defensor del Profesor está más que justificada", sentenció el dirigente sindical.
ANPE considera que debería ser la Administración educativa quien asumiera esta tarea pero, a pesar de su insistencia, no lo ha hecho. Cuando el sindicato ha preguntado a la Consejería de Educación por los datos, explicó Crespo, ésta ha contestado que sólo tiene constancia de dos denuncias desde el año 2005.
El Defensor del Profesor es un recurso dirigido a los docentes del Archipiélago -tanto de la enseñanza pública como de la privada y concertada y de cualquier nivel educativo- que hayan sido objeto de "cualquier situación de violencia, acoso e indefensión" -procedentes de alumnos, padres o compañeros-, indicó Domingo Rodríguez, coordinador de esta iniciativa, que será ejecutada por un equipo multidisciplinar que ofrecerá asesoramiento jurídico y legal y apoyo psicológico y facilitará la mediación ante la Administración. Para acceder a este servicio, los docentes pueden llamar al 608 018 008 o bien escribir al correo electrónico defensordelprofesor@gmail.com.
Paralelamente a la puesta en marcha de este proyecto, ANPE ha iniciado una campaña para tratar de concienciar a la sociedad de la importancia de recuperar la idea de autoridad del profesorado. Entre otras propuestas, la organización sugiere que se otorgue el principio de veracidad a las declaraciones prestadas por los docentes, tal y como ocurre, por ejemplo, con los policías, cuyas manifestaciones en los juicios cuentan con un valor probatorio diferente al del resto de los administrados.
Asimismo, la organización sindical se muestra partidaria de que al profesor se le conceda la capacidad de corregir "de inmediato" las conductas contrarias a la convivencia en el aula, sin necesidad de delegar en terceras personas.
Otros problemas que ANPE cree preciso superar se refieren a las patologías psicológicas, que actualmente no están reconocidas en el catálogo de enfermedades profesionales de los enseñantes -sólo lo están los nódulos en las cuerdas vocales- y al amparo jurídico del docente, que sólo se da cuando es denunciado.
Según ANPE el profesor debe recobrar la condición de autoridad pública en el ejercicio de sus funciones, lo que debe pasar, necesariamente, por una "actitud política y social de respeto" y por la corresponsabilidad de las familias en la educación de los niños.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD