EUROPA PRESS, Madrid
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró ayer que la detención del hasta ahora jefe del aparato militar de ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina, alias "Txeroki", "va a tener repercusiones" y marcará "un antes y un después" en la banda, pero admitió que el fin de la organización terrorista "es una ilusión que en este momento no podemos poner encima de la mesa".
Rubalcaba aseguró que "alguien tan importante como Txeroki no se va a la cárcel sin que en ETA pase algo". "Es evidente que va a pasar algo, que hay una ETA de antes de Txeroki y una de después", afirmó.
No obstante, apuntó que aunque haya caído el que estaba "al frente de todo", no se puede hablar del "fin de la banda". "Creo que eso desgraciadamente no está ahí, aunque es verdad que estamos más cerca que hace 15 días", apostilló.
Ahora, las fuerzas de seguridad deberán estar "en máxima alerta" porque lo que va a tratar de decir estos días es: No estoy tan débil", como hizo recientemente tras la desarticulación del "comando Nafarroa", porque "en su gente, en sus presos, en sus militantes" existe "una cierta sensación, muy lógica, de una debilidad creciente, casi de un proceso de deterioro imparable", recalcó
En cuanto al posible sucesor de "Txeroki", el titular de Interior aseguró que, aunque hay "bastante información", por el momento no se sabe "si ese relevo se ha producido ya o no". Sin embargo, afirmó que lo que está claro es que "la Policía y la Guardia Civil están ya persiguiendo a quien toma el relevo". "Desgraciadamente uno acaba una operación y al día siguiente por la mañana tiene que empezar no sólo declarando una alerta, sino la operación de nuevo", indicó.
Sobre la idea de que cada vez que hay una sustitución en ETA "el que viene es más violento", indicó que lo que la banda pretende es "sembrar, sobre todo entre los presos, que son muchos y algunos con condenas larguísimas, la idea de que todo esto lo hacen para que un día se puedan sentar (a negociar) con mejores ventajas".
El ministro también se refirió al "error de libro" cometido por "Txeroki" en la duplicación de la matrícula del coche que condujo a su detención y destacó que esto pone de manifiesto que "la presión funciona" y los terroristas la "sienten", porque "cuando uno siente la presión se equivoca más fácilmente".
Además, puso de relieve que tras el arresto del jefe de comandos de ETA y de la etarra Leire López Zurutuz, no se han producido las "manifestaciones masivas" que tenían lugar hace diez años cuando se detenía a dirigentes etarras.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD