AGENCIAS, París/Madrid
Mikel Garikoitz Aspiazu, alias "Txeroki", y su compañera Leire López Zurutuza fueron trasladados ayer en avión desde la comisaría de Bayona hasta la capital francesa, donde permanecerán detenidos en los calabozos de la Subdirección Antiterrorista (SDAT) situada en Levallois-Perret, en las afueras de París.
Mientras, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, adelantó nuevos detalles de la operación y reveló que el Peugeot 207 cuyas placas de matrícula "imposibles" condujeron hasta el jefe militar de ETA fue robado el pasado 6 de noviembre, al tiempo que negó cualquier intervención de los servicios de inteligencia estadounidenses en esta operación.
Tras estar presentes en el maratoniano registro del apartamiento en el que fueron arrestados y prestar declaración y pasar la noche en la comisaría de Bayona, "Txeroki" y Zurutuza fueron trasladados a las 9:30 horas hasta el aeropuerto de Biarritz fuertemente escoltados.
El avión de la Policía gala en el que viajaban los dos etarras llegó a la capital francesa sobre las 11:30 horas. Desde allí fueron conducidos a las dependencias de la Subdirección Antiterrorista (SDAT) situadas en Levallois-Perret, en las afueras de París, donde permanecerán retenidos hasta que se cumpla el plazo máximo de 36 horas desde la detención.
Será entonces cuando pasarán a disposición de la jueza Laurence Le Vertm, la magistrada francesa que ordenó la operación y que investiga todos los casos relacionados con ETA en suelo francés, entre ellos el asesinato de los dos guardias civiles Raúl Trapero y Fernando Centeno en Capbreton.
Por su parte, Rubalcaba puntualizó que Leire López desempeñaba "un nivel de responsabilidad" en el seno de la organización pero todavía "no sabe cuál" y confirmó que en el momento de su detención los etarras tenían cerca de 100 gramos de hachís.
"Moral poco clara"
Algo que, según puntualizó, demuestra una "moral poco clara" de la banda porque "mientras persiguen narcotraficantes, parece que ellos se fuman unos cuantos porros". En todo caso el ministro del Interior quiso dejar claro que "lo menos relevante es que haya hachís", ya que "lo peor es que llevaban pistola y la usaban con saña".
En otro orden de cosas, reconoció que en estos momentos, y después de dos duros golpes policiales a la banda como han sido la detención del jefe militar de la banda terrorista y la desarticulación del "comando Navarra", el Gobierno espera la respuesta de ETA en forma de atentado. En este sentido, apostilló: "No quisiera ser un aguafiestas, pero la Policía y la Guardia Civil están en un estado de máxima alerta. Es cierto que ETA está débil, pero quizá por eso hay que estar aún más alerta".
Precisamente ayer, su homóloga francesa, Michèle Alliot-Marie, garantizó ante la Asamblea nacional francesa que seguirá trabajando en la lucha contra el terrorismo.
"Es evidente que, con mi colega español Rubalcaba, vamos a continuar desarrollando esta acción para proteger nuestro territorio y a nuestros conciudadanos contra tales riesgos, al tiempo que vamos a reafirmar nuestra cooperación con España en la lucha antiterrorista", señaló la ministra de Interior gala, que también destacó que además de sus acciones sobre territorio español, la banda terrorista "ha cometido y comete" en Francia "algunos delitos y crímenes".
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD