JORNADA, S/C de Tenerife
No le importa de qué partidos salgan los puntos con tal de que el 21 de junio de 2009, el Tenerife sume la cantidad suficiente para asegurar su regreso a Primera División. Si tuviera que elegir, preferiría que los triunfos ante la UD Las Palmas sirvieran para lograr ese objetivo, pero tampoco lo considera imprescindible con tal de llegar a la meta.
Es lo que piensa Nino, protagonista de ayer en Radio El Día. Para el delantero, "lo más grande sería ascender y claro que me gustaría ganar los derbys, pero si me piden que elija entre una cosa y otra, me quedo con lo primero, porque si te pones a pensar, todos queremos jugar la campaña que viene contra el Barcelona y el Real Madrid".
Es más, ni siquiera compartió su deseo de ser el protagonista de un teórico éxito en Las Palmas. En su lugar puso a Cristo Marrero, que "es un fenómeno", "lleva el escudo del club en el corazón y lo da todo por el equipo, así que espero que sea el autor del gol de la victoria. Sería un buen gesto para él después de lo mal que lo pasó la temporada anterior por lo poco que jugó".
Al margen del resultado que se dé, sabe perfectamente que se trata de "un partido diferente a todos" en el que "no importa si llegas bien o mal" y en el que "juegas al cien por cien y a morder". Con todo esto, "saldremos al campo a desplegar nuestro juego y a intentar tener el balón y crear ocasiones, y el que esté más acertado, ganará".
Después de asegurar que no espera "ayudas de nadie", haciendo alusión a los arbitrajes, y de opinar que el goleador de la Unión Deportiva, Marcos Márquez, "es un jugador importante para ellos", confesó que no le cuesta desconectar en semanas como esta, porque "cuando termino los entrenamientos, las entrevistas y todo lo que rodea al fútbol, me gusta estar con mi familia y dedicarle mi tiempo. Sé que hay un partido muy grande, pero todo lo demás se lo dejo a la prensa y a la afición".
Precisamente, quiso agradecer de antemano el esfuerzo que realizarán los seguidores del Tenerife que se desplazarán el sábado a Las Palmas, pues el hecho de "ver a la gente animando te pone las pilas".
Siguiendo con el antes y el después de los derbys, reconoció que estos partidos "quizás se juegan más en la mente cuando ya se han disputado, sobre todo si has tenido una oportunidad y no la has aprovechado o si encajas un gol y te preguntas por qué. Antes, tienes ganas de jugar, pero sólo eso".
Llegado a este punto de la temporada, con dos años más de contrato con el club que desea cumplir, aunque "el fútbol da muchas vueltas", Nino sigue definiéndose como "un jugador que valora mucho cuánto han apostado por mí y todo lo que me han dado. Desde que pisé el estadio por primera vez, en el partido contra el Cádiz de la pretemporada anterior, sentí algo especial y supe que no me había equivocado con mi decisión de venir aquí. A partir de ahí, mi propósito siempre fue el de trabajar y meter goles para intentar alcanzar el sueño que tenemos todos".
De sus primeros contactos con los dirigentes de la entidad insular, recordó que el ex director deportivo Alfonso Serrano "me llamaba cada diez minutos y el míster (Oltra) lo hacía por otro lado. Querían que viniera, mientras que yo me lo pensaba y lo meditaba con mi mujer. Había otros equipos esperándome, incluso alguno cercano a mi casa. Fue un verano de locos, pero la mejor opción fue la del Tenerife y no me arrepiento de haber venido, estoy encantado". Probablemente, uno de los factores que tuvo en cuenta a la hora de decantarse por el representativo fue la tradición de fútbol que hay en la Isla. "Las veces que vine a jugar con el Elche noté el gran ambiente que había. Además, me gustaba jugar aquí porque el estadio es muy bonito y grande. Ya sabía lo que había, pero tanto el entrenador como Alfonso me contaron el ambicioso proyecto que había puesto en marcha la entidad y después he comprobado que todo es real y que el club va a más".
Tan satisfactoria es su adaptación al Tenerife, que no es capaz de ponerle un pero a su relación con el club. "A día de hoy estoy encantado, no hay ninguna pega. Me dedico a jugar al fútbol, a hacer mi trabajo, a darlo todo en el campo y a estar con mi familia, Las cosas te pueden salir peor o mejor, pero a partir de ahí cada uno es responsable de sus actos", comentó. Además, en el conjunto blanquiazul está pudiendo saciar el "hambre" de fútbol que le quedó de su campaña en el Levante, que tildó de "desesperante" y "mortal".
Su felicidad también tiene que ver con el aumento de la calidad del equipo. Y es que Nino se siente rodeado de "peloteros impresionantes que están demostrando sus cualidades en los partidos". Su fe en la plantilla chicharrera le llevó a agregar que "aquí hay nivel para competir en Primera División".
Por último, contó que proviene de "una familia muy humilde y todo lo que he ganado lo he conseguido por trabajo, sabiendo que hay que ir paso a paso. Siempre me han dicho que desde el momento que me salga de ese camino y crea que soy una figura, me iré para abajo como la espuma. Por eso me considero persona por encima de todo e intento hacerlo lo mejor posible en mi trabajo, que es el fútbol, y dar alegrías a la afición".
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