Es imprescindible reformar el sistema público de pensiones para garantizar su viabilidad futura pero "de manera moderada y jamás traumática", según coincidieron en afirmar ayer, en el Congreso, el Gobierno y los partidos políticos. La sesión estuvo protagonizada por el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, quien compareció en la comisión del Pacto de Toledo. Los portavoces de los grupos también expusieron sus criterios y desde las filas del PSOE se planteó la conveniencia de reflexionar sobre la duración de la prestación de viudedad, con la pregunta de si su permanencia debe ser vitalicia. Con la intervención de Granado se abre un nuevo proceso de cambios para las pensiones públicas, que durará meses y que, junto con su efecto financiero, renovará determinadas prestaciones. Los debates girarán en buena medida sobre el principio de contributividad.