¿Otro referéndum?
En mi último artículo decía que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife es quien debería poner soluciones en el sector del taxi, y no crear más de los que hay, pero se ve que a los responsables municipales del sector les gusta crear más problemas.
Los taxistas que salen día tras día a trabajar a la calle para poder llevar unos euros a casa se sienten engañados por las administraciones. Y lo digo porque ¿en qué cabeza cabe que en el plazo de siete meses se hayan hecho dos referendos para que el sector apruebe el día de descanso? Dos referendos en los que se ha votado por el mismo punto, uno en abril y otro en noviembre.
Por mayoría de votos, con una asistencia a las urnas de un 70% de las 1.087 licencias que hay en Santa Cruz, en abril se votó que no al día de parada, y ahora, en noviembre, se ha votado por este mismo punto, sabiendo que el número de votantes ha sido de 441 licencias. Las dos convocatorias han sido aprobadas por el ayuntamiento.
¿El ayuntamiento aprobará el día de parada? ¿Cuántos referendos querían realizar hasta que saliera el sí? Si es esto lo que querían, ¿por qué el ayuntamiento no ha creado un decreto en el que el día de parada sea obligatorio? ¿Acaso cuando hay elecciones y el resultado de las votaciones no es favorable para la Administración es cuando vuelven a convocar elecciones?
Yo creía que vivía en un país democrático y que se respetaban las votaciones de todos los ciudadanos que acudimos a las urnas, pero la verdad es que me están creando muchas dudas.
En el sector del taxi los nervios por la mala situación que están pasando se hace patente entre todos, y lo digo porque me preocupo de saber el sentir de todos ellos. ¿No se da cuenta el ayuntamiento de que está creando una tensión innecesaria? ¿Qué podemos pensar cuando se hacen dos referendos para votar lo mismo, con un intervalo de siete meses entre uno y otro? ¿Acaso el primer referendo no es válido?
Quisiera que los responsables de este sinsentido dieran respuestas a todas estas preguntas porque lo que no se puede es jugar con las decisiones tomadas por la gran mayoría del sector. Ya somos mayores y tenemos muchas cosas en las que trabajar para que se les esté tomando el pelo a todos estos trabajadores, que lo único que quieren es que se les tome en cuenta por el gran problema que están padeciendo.
Elena Rodríguez Zamorano
(Secretaria del comité local CCN de Santa Cruz de Tenerife)
Crisis de ideas en la Casa de la Cultura
Los componentes del Club de Lectura de la Casa de la Cultura, sintiéndonos aludidos por Dª Blanca Quintero, directora general de Libros, Archivos y Bibliotecas, y no estando de acuerdo con muchos de los puntos que manifiesta, quisiéramos ejercer nuestro derecho a réplica. Los veinte componentes del club más la larguísima lista de espera que tiene el Club, no los sólo quince que nombra Dª Blanca.
Sra. Dª Blanca Quintero, conocerá sin duda un cartel, muy reproducido de una feria del Libro, en el que figuran unos versos que se atribuyen a Neruda.
Por desconocimiento, por falta de información o de interés se atribuye a Neruda una preciosa poesía de un joven español casi desconocido, que se llama Alfredo Cuervo. Puede comprobarlo entrando en internet en la siguiente dirección: http:www.euroresidentes.com/Poemas/queda-prohibido-alfredo-cuervo.htm. Del mismo modo, hemos visto figurar durante años, como actividades propias de la biblioteca, tanto el Club de Lectura como las actividades complementarias.
Si esta actividad ha estado en marcha ha sido porque nació de la iniciativa de Pilar Varela; porque luchó por ella desde el principio; porque con su tacto y buen hacer supo conseguir una relación de respeto mutuo hacia ella y entre nosotros.
Y por si esto fuera poco, gracias a su gestión personal, como bien sabrá usted, consiguió que pasaran por el club , siempre gratuitamente, un numerosísimo grupo de personas muy significadas en el mundo de la cultura, y cuyas intervenciones no han servido para aumentar el prestigio personal de Dª Pilar, que jamás lo ha pretendido, sino el de la Biblioteca. Han sido intervenciones abiertas a todos cuantos quisieran participar y que han quedado reseñadas como actividades y logros de la biblioteca, como todos hemos visto en la agenda cultural.
Es verdad que a Dª Pilar Varela se le ofreció una compensación horaria como contrapartida por su trabajo, que ella lógicamente no aceptó, ya que eso supondría desatender el trabajo que como funcionaria desempeña por las mañanas.
Nos parecería muy poco generoso por nuestra parte aceptar pasivamente que se prescinda de alguien tan válido para poner en manos de otra persona, sea quien sea, el fruto del trabajo ajeno y los logros de tantos años de dedicación.
En la carta que nos ha dirigido a los componentes del Club, alude a " razones administrativas que no siempre son fáciles de comprender". Pensamos que no somos tan torpes ni tan ignorantes como para no comprender un motivo si éste se nos comunica, sobre todo si es un motivo justificado y apoyado por razones de peso. Lo que no es fácil de comprender son las vaguedades, ni que haya dinero para pagar ciertas actividades, mientras se dejan morir otras por la falta de una partida mínima, que con un poco de imaginación se habría podido encontrar.
Por la forma inexplicable e inexplicada por la que se quiere sustituir a Pilar Varela. Por la poca consideración en el trato hacia todos nosotros, comunicándonos tan fríamente una decisión ya tomada. Por la falta de diálogo de quienes tienen la responsabilidad máxima del lugar donde todos hemos aprendido a dialogar, contraponer puntos de vista, compartir diferentes enfoques y acercar posturas. Por todos estos motivos queremos hacerle llegar nuestro disgusto.
Sabemos que la Administración es fría y lejana, pero, precisamente de este organismo que se ocupa de lo que puede realmente hacer una sociedad mejor, más comprensiva y más tolerante como es la cultura, esperábamos un trato más cercano, más personal y más comprensivo.
Los componentes del Club
de Lectura
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