LAS IDEAS políticas son algo que generalmente no tiene nada que ver con la clase de política que se desarrolla en cada sitio. Por lo menos, eso parece demostrar el XI Congreso del PSOE en Canarias. La línea continuista, liderada por el moreno de D. Juan Fernando López Aguilar, se ha impuesto, como estaba previsto, sobre una evidencia de incremento sustancial del apoyo electoral detectada en las últimas elecciones.
El triunfalismo del "No vamos a parar hasta conseguir el cambio que Canarias reclama y merece"; "Salimos de aquí más unidos y más fuertes"; "No les vamos a fallar"; "Vamos a presentar un balance de cambios que pasa por mejorar Canarias"; "Ejecutiva integradora, que no distinga ningún linaje, ninguna estirpe..."; "Nos vamos a dejar la piel para que este cambio esté a la altura de toda la ciudadanía"; "Victimización bananera del Gobierno Autónomo", etc., fue aderezado por golpes de pecho, desgarros de camisas y ultraalabanzas mutuas, que parecían sacadas de una reunión de "killercomerciales" de una empresa abracadabrante de seguros.
Toda la estructura del marketing político moderno, con excelentes y curtidos oradores, desplegada a favor de unas ideas que, resumiendo, se suponen dentro de la izquierda moderada.
Y es que, atendiendo a las intervenciones, se detectan curiosidades. Por ejemplo, a D. José Blanco haciendo "paradiñas" iguales, calcadas y miméticas a las de Z.P. Cuida eso, Pepe. Una especie de rebote en la palabra versada y fluida, con mirada teatral. Es normal que el líder infunda un estilo, lo que no es tan normal es que sus generales copien hasta los gestos. Le sucedió al Sr. Blanco, lo mismo que a D. José María Aznar cuando estuvo en EEUU, saliendo como Gloria Stefan (cómo me duele perderte) en su acento yankie-castellano. Curioso también Z.P. haciendo el "pío pío" al final del jolgorio o éxtasis colectivo, con los brazos hacia el cielo y con los deditos ordeñando el mucho, mucho? que se chupa por esa zona del Auditorio Alfredo Kraus. Si alguien no me cree, que vea el vídeo o la repetición de la jugada, y la verdad es que lo siento por los socialistas de las demás islas, porque es uno de los gritos de guerra del rodillo canarión. Z.P haciendo el pío, pío?
Bueno, bueno?, pero quitando boberías y machangadas, que no lo son, la izquierda moderada puede tener tantos adeptos en las Islas como para intentar una mayoría absoluta, ahondando y metiendo el dedo en el tiempo que el nacionalismo "light" gobierna en las Islas, con el consecuente desgaste de poder y puede ser ahora el momento adecuado para intentarlo. Ánimo, maquinaria.
Solo le veo (lo vi), a mi juicio y con todos los respetos, los siguientes problemillas:
1.- La situación económica mundial ha puesto de manifiesto un completo despiste (como mínimo) en el timón del Estado -negando la crisis, animando a consumir, mentando la recesión terapéutica, anunciando la operación bombilla, mendigando la "sarcosilla"...
2.- Los Presupuestos de 2009 y la actuación (por ejemplo, con los menores inmigrantes) de clavar al dinero autónomo claman al cielo de su "no necesidad" inminente del voto delegado en Madrid. Es evidente que se ha castigado a los dos millones de canarios (dos), no a su actual gobierno.
3.- El látigo (interno y externo) aplicado, al sentimiento propio de este archipiélago o por lo menos, al diferencial con respecto a otras zonas, viene demostrado en la escasísima importancia comparativa dada a la reforma del Estatuto, el territorio canario, la policía canaria (Guanchancha=los hombres de Paco)... En discriminación altiva e inexplicable con respecto a las políticas de Estado con la primera división (Catalunya y País Vasco).
4.- Su dependencia y arrodillamiento sobre Las Palmas puede depararle un solo y único canal (de ocho). ¿Tan chiquitito es el socialismo de aquí?
¿Quizás no hay otra social democracia posible?
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