G. MAESTRE, S/C de Tenerife
La Fundación Ecolec, empresa autorizada por el Gobierno de Canarias para operar en la recogida y reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos, alerta por boca de su director general, José Ramón Carbajosa, de que "los niveles de recogida y reciclaje de pequeños aparatos en el Archipiélago son desastrosos".
Pese a que Ecolec lleva trabajando en el Archipiélago desde 2005 y que del poco más de millón de kilos de residuos recogidos en 2006 se pasó en 2007 a más de 3,8 kilos, las cifras siguen siendo muy bajas, puesto que la mayor parte de la comunidades autónomas superan la cifra de cuatro kilos de residuos de este tipo reciclados por habitante al año, mientras que Canarias aún no ha alcanzado ni siquiera los tres.
"El problema en estas Islas es que el reciclaje de aparatos más manejables y accesibles como la plancha, la batidora o las maquinillas de afeitar es nulo, ya que se tiran a la basura casi siempre cuando deberían llevarse o a un punto limpio o incluso a la tienda donde tengamos previsto comprar uno nuevo, ya que tienen la obligación de recogérnoslo", recuerda Carbajosa, que añade que "realmente estos utensilios contaminan más que los grandes electrodomésticos, porque su número es mucho mayor, además de que, a diferencia de las lavadoras, tienen componentes de plástico, circuitos electrónicos y muchas veces se tiran con las pilas puestas".
Para Carbajosa, además de la poca concienciación por parte de los ciudadanos en lo que se refiere a estos aparatos, "es un problema institucional porque ni los cabildos ni el Gobierno de Canarias tienen una normativa concreta que nos ayude a efectuar la recogida de residuos. Por ejemplo, ahora mismo Ecolec trabaja sólo en Tenerife y Gran Canaria y de forma esporádica en La Gomera; eso no significa que no haya demanda en las islas menores, lo que sucede es que los cabildos no tienen normas que regulen este trabajo y parece ser que no es prioritario, por lo que tampoco las habrá a corto plazo".
En este sentido desde Ecolec se recuerda que los costes del proceso de recogida de residuos y su traslado se duplican respecto a la Península debido a la ausencia de plantas de tratamiento en las Islas, pero según Carbajosa, "cuando se habla de las islas menores los costes no se doblan, se multiplican por diez".
Neveras en barrancos
El contrapunto a estos preocupantes datos lo aporta el reciclado de frigoríficos, ya que durante este año se ha alcanzado la cifra de los 30.000. "Puede parecer poco para una población de dos millones de habitantes, pero la ratio europea establece como índice aceptable los 20.000 por cada millón, de manera que se roza la media".
Lo cierto es que cada vez son menos las personas que arrojan su nevera por algún barranco con el fin de que cuando corra el agua las arrastre hasta el mar. "Eso sucede sólo en Canarias, porque en la Península se tiene la costumbre de llevar estos grandes electrodomésticos a las chatarras y sacar algo de dinero a cambio. Tampoco es aconsejable esa opción, pero en cualquier caso es mejor que dejarlos al aire libre, ya que contienen gases y líquidos muy nocivos como el CFC", sentencia el responsable de Ecolec.
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